En hiperinflación y default, Maduro anunció la creación de una criptomoneda

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció este domingo la próxima creación de una criptomoneda nacional para “hacer transacciones financieras” y “vencer el bloqueo financiero”, en momentos en que el país padece hiperinflación y una severa escasez de divisas, y cayó en default parcial.
“Venezuela anuncia la creación de su criptomoneda, el petro se va a llamar, esto nos va a permitir avanzar hacia nuevas formas de financiamiento internacional para el desarrollo económico y social del país”, dijo Maduro durante su programa dominical de televisión.
El jefe del Estado explicó que la emisión de petros estará “respaldada en reservas de riqueza venezolana de oro, petróleo, gas y diamante” y tiene el objeto de “avanzar en materia de soberanía monetaria, para hacer transacciones financieras y para vencer el bloqueo financiero”.
Asimismo, anunció la creación de un “observatorio” de blockchain (cadena de bloques, la tecnología con la que se emiten y comercian las criptomonedas) que será “la base institucional, política y jurídica para la criptomoneda venezolana”.
Desde 2003, cuando el entonces presidente Hugo Chávez dispuso un rígido control cambiario que aún se mantiene, Venezuela -que debe importar entre 60 y 70 por ciento de lo que consume- comenzó a sufrir una progresiva escasez de divisas que causó desabastecimiento de productos de consumo e inflación.
La situación se profundizó en 2013, tras el fallecimiento de Chávez y su reemplazo por Maduro, y derivó en la actual crisis de salud y alimentación, y en la reciente caída del país en hiperinflación.
En paralelo, el mandatario anunció a fines de octubre su decisión de renegociar la deuda externa, días antes de que varias agencias calificadoras de riesgo crediticio señalaran al país en situación de default parcial debido al retraso en el pago de vencimientos de series de bonos soberanos y de la petrolera estatal Pdvsa.
Periódicamente, Maduro responsabiliza por la situación a una supuesta “guerra económica” por la que acusa a la oposición local y grupos de interés en Colombia, España y Estados Unidos, entre otros. (Télam)