Erdogan gana elección presidencial

El actual primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ganó ayer la primera elección presidencial directa del país en la primera vuelta con un apoyo de más del 52%, según anunció el Consejo Electoral Supremo del país.
Lejos quedaron sus dos rivales, el hombre de consenso de la oposición, el académico Ekmeleddin Ihsanoglu, y el kurdo y líder de izquierda, Selahattin Demirtas, con más de 38% y un 9% de los votos, respectivamente, según informó la agencia de noticias oficial turca Anadolu.
Al llegar al 96% de los votos escrutados, ambos reconocieron la derrota frente a sus simpatizantes y celebraron el haber aumentado su caudal electoral.
En tanto, dentro del oficialismo, ni bien se confirmó la noticia, Erdogan dio un breve discurso en la sede de su partido en Estambul y luego hizo una parada en la simbólica mezquita del Sultan Eyup frente a una multitud de personas.
“Mientras viva continuaré sirviendo a mi país, por una mayor democracia y por el proceso de paz (con la guerrilla kurda)”, aseguró el nuevo mandatario electo, según el diario local Hurriyet.
Después de eso, Erdogan partió para Ankara, la capital del país, para dar el tradicional discurso de victoria desde el balcón de la sede de su partido.
El resultado final que dejó las urnas confirmó lo que los sondeos de las últimas semanas venían adelantando.

Apoyo.
Una mayoría absoluta de los 53 millones de turcos registrados para votar apoyaron al oficialismo, aunque la participación fue bastante más baja que en comicios anteriores.
Según los datos oficiales definitivos, apenas 73% del padrón votó, una cifra inferior al 90% que participó en los comicios locales de marzo pasado, cuando el oficialismo ratificó su popularidad al imponerse como la primera minoría nacional con un apoyo del 43%.

Jornada tranquila.
Durante la mañana de ayer, Erdogan, que transita su tercer mandato como primer ministro, había votado en Estambul, la ciudad más grande del país.
El favorito había celebrado entonces la “tranquilidad” que se vivió en durante la jornada electoral y aseguró que “la gente está tomando una decisión importante para la democracia turca y para el futuro del país”, según reprodujo la cadena de noticias CNN.

Sondeos.
Según todos los sondeos de la campaña, Erdogan, de 60 años y líder del islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), estaba encaminado para ganar cómodo en primera vuelta.
“No hay alternativa a Erdogan”, aseguró al votar Bülent Alparslan, un profesional de mediana edad para quien la continuidad es más importante que la incertidumbre que traería otro presidente.
“Al menos su gobierno ha logrado muchas cosas (…) Aunque también haya robado”, agregó el hombre, entrevistado por la agencia de noticias EFE.

Economía.
Gran parte de la popularidad de Erdogan y su partido se debe a las mejoras de la economía. Durante sus 11 años en el gobierno, logró triplicar los ingresos per cápita y disminuir el porcentaje de población pobre en más de un 20 por ciento.
Asimismo, Erdogan y su partido reposicionaron a Turquía como una potencia regional y un actor central e influyente en Medio Oriente.

Protestas.
Sin embargo, la izquierda lo acusa de asumir un programa económico neoliberal en tono con las recetes del establishment internacional y de querer islamizar el Estado turco. Esta última acusación es compartida por gran parte del centro y la derecha también.
Erdogan ya adelantó que no piensa limitarse al rol casi protocolar del presidente turco, sino que aspira a cambiar la Constitución para avanzar hacia un modelo presidencialista. La oposición, además, teme que altere el caracter laico del Estado en dicha reforma.
Los cuestionamientos a la política económica y sus políticas de islamización provocaron una serie de masivas protestas el año pasado que captaron la atención del mundo entero.
Las movilización provocaron la represión estatal y fuertes cuestionamientos al gobierno de Erdogan, sin embargo, las elecciones locales de marzo pasado demostraron que no lograron erosionar su apoyo popular. (Télam)