Espectáculo de otro mundo

EL ECLIPSE LUNAR MAS LARGO DEL SIGLO XXI

El eclipse lunar más largo del siglo XXI tiñó de rojo el viernes el satélite, mientras que Marte, casi en su punto más cercano a la Tierra, brillaba con todo su esplendor. El doble espectáculo pudo observarse a simple vista en una parte del planeta, sin necesidad de protección como ocurre con los eclipses de sol.
El eclipse, que corresponde al momento en que la Luna se sumerge en la sombra de la Tierra, pudo verse total o parcialmente en medio mundo: África, Europa, Asia y Australia. Pero es en el este y el sur de África, Oriente Medio e India donde mejor se apreció el espectáculo.
En todos los países concernidos se organizaron actividades para observar el fenómeno. Cerca del lago Magadi, a 100 kilómetros al suroeste de Nairobi, una pareja, Susan Muraban y Chu Owen, instalaron su propio telescopio para que los vecinos pudieran admirar el espectáculo.
“Ya lo hicimos cuando el eclipse solar de 2016”, dijo Susan Murabana. En esa ocasión vinieron unos 300 miembros de la comunidad local, en su mayoría indígenas Masai. “Es la forma de darles una oportunidad” para poder observar ese tipo de fenómenos, explicó, mientras su marido instalaba el aparato.
Al mismo tiempo, en Túnez, más de 2.000 personas se congregaron en la Ciudad de las Ciencias de la capital para admirar el eclipse, incluyendo numerosos niños, que esperaban su turno para mirar la luna a través de los telescopios.
En América Latina el eclipse fue visible -parcialmente- en la penumbra crepuscular de ayer en la costa oriental del continente, más precisamente en Brasil, Uruguay y una parte de Argentina, aunque el invierno austral complicó la observación de este increíble fenómeno.

Europa.
El fenómeno fue menos espectacular en el Condado de Dorset, en el suroeste de Inglaterra, donde quedó empañado por las espesas nubes, como ocurrió en buena parte de Europa. “Es decepcionante”, declaró un hombre en la estación balnearia de West Bay, en dicho condado. “Tomé algunas fotos pero no había nada más que una pequeña estela rosa en el cielo. Habría estado tan bien verla”.
En Madrid, el ayuntamiento propuso a los habitantes de la capital disfrutar del espectáculo junto a un lago en el gran parque de Pradolongo, al sur de la ciudad, durante un evento amenizado con la actuación del artista español de música electrónica Pional.

Astronómico.
Para que tenga lugar éste espectáculo astronómico se necesita una alineación casi perfecta entre el satélite, el sol y la Tierra. Así, cuando nuestro planeta se encuentra entre la estrella y el satélite, proyecta su sombra sobre la luna oscureciéndola.
La luna llena entra poco a poco en la penumbra y después en la sombra para encontrarse totalmente a oscuras antes de salir progresivamente de dicha zona. El fenómeno completo duró alrededor de seis horas.
El momento más interesante del eclipse, cuando la luna se encuentre completamente en el cono de sombra proyectado por la Tierra. Esta fase, denominada fase de “totalidad”, durará casi una hora y tres cuartos (103 minutos), lo que constituirá el fenómeno de este tipo más largo del siglo XXI. Este es el segundo eclipse total de Luna de 2018. El primero tuvo lugar el 31 de enero.
Privada de los rayos del sol, la luna no solo se oscurece sino que toma un tinte color ladrillo: la atmósfera terrestre desvía los rayos rojos de la luz procedente del Sol hacia el interior del cono de sombra, que se reflejan así en la superficie de nuestro satélite natural.
El otro protagonista de la noche fue el planeta Marte, que en la noche de ayer se encontraba a sólo 57,6 millones de kilómetros de la Tierra. Habrá que esperar hasta 2035 para volver a ver el “planeta rojo” tan cerca de nosotros. (AFP)