“Están en juego las conquistas de trabajadores”

A seis días de las elecciones en Brasil, la presidenta y candidata Dilma Rousseff, dijo ayer en Belo Horizonte que el próximo domingo está en juego “que sigan o se pierdan las conquistas de los trabajadores”, luego de haber participado el domingo del tercer debate con el resto de los candidatos que despertó polémica por las declaraciones homofóbicas de uno de los participantes.
“No podemos dejar que todo lo que conquistamos sea perdido. No podemos dejar que se vuelva al desempleo, que se retroceda con los aumentos de salarios. ¡Brasil salió del mapa del hambre! No podemos volver atrás”, dijo enfática la mandataria durante una caminata rodeada de seguidores en las calles de Belo Horizonte, donde nació, dentro del estado de Minas Gerais.
Entre las “conquistas logradas”, Rousseff mencionó la Política de Valorización del Salario Mínimo, y la ley que determina la expropiación de tierras sin indemnización de propiedades urbanas o rurales donde se compruebe la práctica de trabajo análogo a la esclavitud.
A días de que Brasil decida quién gobernará en el próximo período, la campaña toma fuerza en las calles con caminatas. En ese marco, Rousseff destacó ayer la importancia que Belo Horizonte tuvo para su formación política, convirtiéndose en una luchadora por “un Brasil más equitativo”.
En tanto, la ambientalista Marina Silva, principal opositora de Rousseff, llega a la recta final de la disputa debilitada por los ataques que enfrenta por parte de sus rivales.
La candidata del Partido Socialista Brasileño (PSB) que llegó a conquistar un 34 por ciento de las preferencias, tiene ahora un 25 por ciento, según la encuesta MDA publicada ayer que la ubica a Rousseff primera con 40,4 % de los votos. (Télam)