Extreman medidas de seguridad

La ola de violencia que sacude desde hace meses a Israel y Palestina obligó ayer a extremar considerablemente las medidas de seguridad, especialmente en Belén, por temor a un atentado islamista.
Las celebraciones en la ciudad que vio a nacer a Jesús, que han atraído principalmente a palestinos locales, tienen lugar bajo una estricta vigilancia ante el temor de que grupos salafistas pudieran atentar contra los peregrinos o centros cristianos.
Según la radio pública palestina, las fuerzas de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) arrestaron esta última semana a un gran número de islamistas en el distrito de Belén y tienen en cuenta también posibles amenazas de grupos identificados con la organización yihadista Estado Islámico (EI).
La presencia de fuerzas especiales de seguridad es notoria en los últimos días, donde miles de agentes armados custodian las celebraciones en torno a la Basílica de la Natividad y los accesos a la ciudad de Belén, según constató la agencia de noticias EFE.
El jueves, en su homilía de la Misa del Gallo, el patriarca latino de Jerusalén, Fuad Twal, se refirió al problema del extremismo cuando, al apelar a la necesidad de impulsar un sentido de misericordia, dijo: “Pensamos en las víctimas de todas las formas de terrorismo en todas partes”.
“No importa quiénes son y de dónde vienen, estas personas son todos nuestros hermanos y hermanas en la Humanidad”, señaló.
El servicio religioso estuvo encabezado por el presidente palestino, Mahmud Abbas, y su primer ministro, Rami Hamdalah, con la presencia, como exige el protocolo diplomático, de los cónsules de las siete potencias protectoras de Tierra Santa.
Así, la Navidad en Belén pasa este año por uno de sus momentos más difíciles por la ola de violencia en toda la zona que eclipsó los festejos y tiró abajo el turismo a niveles que no se veían desde hace años.
Según estimaciones preliminares del sector hotelero, la ocupación de habitaciones se redujo a la mitad y afectará a todos los sectores relacionados, desde restaurantes a negocios de recuerdos. (Télam)