Francia refuerza su lucha

REFORMA CONSTITUCIONAL PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD

Con el objetivo de reforzar la seguridad interna y la lucha contra el islamismo radical, el gobierno francés adoptó ayer un proyecto de ley que incorporará en la Constitución el estado de emergencia y el retiro de la nacionalidad francesa a personas binacionales condenadas por “terrorismo”.
Así lo anunció en rueda de prensa, tras reunirse con el Consejo de Ministros, el premier francés Manuel Valls, quien explicó que “la amenaza terrorista nunca ha sido tan alta como en la actualidad” y subrayó que tener conciencia de esa realidad “es la condición previa a una acción controlada”.
Luego de semanas de dudas tras los atentados del 13-N en París, y en medio de un sostenido debate en la sociedad francesa, el gobierno socialista del presidente Francois Hollande decidió que en su proyecto de reforma constitucional consten estos polémicos apartados.
La retirada de la nacionalidad “es una medida de carácter primordialmente simbólico, una sanción dura que ya se aplica a las personas extranjeras de doble nacionalidad”, por eso “el gobierno decidió proponer al Parlamento la extensión de la retirada a todos los ciudadanos de doble nacionalidad, incluidos los nacidos en Francia”, insistió Valls.
Anunciado por Hollande tres días después de los atentados yihadistas que el 13 de noviembre provocaron 130 muertos, el texto aprobado por el consejo de ministros deberá ser validado ahora por la Asamblea Nacional y el Senado, con una mayoría de tres quintos.
Los debates se iniciarán el 3 de febrero y la brecha ya está abierta entre quienes defienden esa medida y quienes cuestionan sus límites sobre los derechos individuales.
Con las incorporaciones, el Ejecutivo busca dar una base jurídica más sólida a disposiciones incluidas hasta ahora en una ley ordinaria, más fácilmente modificable y contestable.

Medida resistida.
La inscripción en la Carta Magna del actual estado de emergencia, decretado la noche de los ataques y que estará en vigor hasta el próximo 26 de febrero, permitirá evitar “toda deriva partidista”, según el primer ministro.
La cifra de 1.000 individuos que se unieron desde Francia a grupos yihadistas ya se ha sobrepasado, señala la prensa francesa, y detalla que de ellos unos 600 siguen en esos países, otros 148 habrían muerto y 250 volvieron a territorio francés.
Más allá de “constitucionalizar” el estado de emergencia, el protagonismo del día lo acaparó el haber mantenido la retirada de la nacionalidad a los binacionales, una medida que se limitará a los condenados por crimen contra la nación y “terrorismo”.
La legislación actual contempla esa posibilidad solo para los extranjeros naturalizados, pero ahora se busca ampliarla a todos los franceses, cuando la pena que reciban sea definitiva.
La ministra de Justicia, Christiane Taubira, anunció que esa medida, muy resistida entre las fuerzas de izquierda, no entraría finalmente en el texto aprobado por el consejo de ministros. (Télam)