“Hemos asistido a un fracaso”

EL PRESIDENTE RAJOY NO NEGOCIARA CON CATALUÑA

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, rechazó ayer de forma tajante cualquier negociación con Cataluña que implique “romper la soberanía nacional”, tras asegurar que la consulta simbólica del pasado domingo, organizada por el gobierno catalán, fue un “rotundo fracaso del proyecto independentista”.
“No se le puede pedir ni imponer al presidente del gobierno que negocie la soberanía nacional”, aseguró Rajoy, rompiendo el silencio con una esperada conferencia de prensa luego de que el presidente catalán, Artur Mas, le solicitara negociar la celebración de un nuevo referéndum.
“Que nadie se lleve a engaño o malinterprete, si lo que Mas pretende es imponerme un referéndum de verdad o una consulta definitiva, no puede ser”, remarcó el jefe del Ejecutivo español en el Palacio de la Moncloa.
“Lo que era ilegal hace un año, sigue siendo ilegal hoy también”, añadió Rajoy, quien de esta forma responde al mensaje que le envió ayer Mas solicitándole -públicamente y por carta- negociar la realización de un referéndum final y de cumplimiento obligatorio sobre la independencia de Cataluña.
Rajoy recordó a Mas que “la única vía legal que tiene” para llevar a cabo su pretensión es plantear una modificación de la Constitución, pero le advirtió que tanto él como su partido se opondrán a “cualquier reforma constitucional que liquide la soberanía nacional”.

Consulta.
Más de 2,3 millones de catalanes -alrededor del 35% del electorado potencial- participaron de la consulta celebrada por el gobierno regional en desobediencia a una prohibición judicial, y el 81% se pronunció a favor de la independencia.
A pesar de que no tenía efectos jurídicos ni era vinculante a nivel político, el gobierno catalán pretendía reforzarse con la consulta para presionar a favor de una negociación para un referéndum pactado con el Estado español.
Rajoy hizo una interpretación radicalmente opuesta que le sirvió para rechazar abiertamente y de forma contundente la negociación de un referéndum de autodeterminación.
“Hemos asistido a un profundo fracaso del proyecto independentista”, afirmó Rajoy, quien reiteró, en línea con lo que había expresado ya su gobierno, que la votación del 9N (por el domingo), “fue un simulacro electoral” controlado por “los que deseaban ganarlo, personas que se constituyeron en juez y parte”.
“No fue una elección democrática, sino un acto de propaganda política”, con el agravante “especial” de que “se ha hecho incumpliendo las resoluciones del Tribunal Constitucional”, señaló.
“Después de tanto ruido, tanta movilización, tanto dinero público gastado, cuando esperaban una participación masiva resulta que, según sus propias cuentas, la gran mayoría de los catalanes, 2 de cada 3, ni siquiera se han molestado en participar, no les han hecho caso”, remarcó el presidente del gobierno. (Télam)