Hollande y Merkel piden una política de asilo común

En medio de la llegada diaria de miles de refugiados a la Unión Europea (UE), la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Francois Hollande, pidieron ayer crear una política común de asilo político y un sistema de cuotas para que todos los países del bloque ayuden a resolver la actual crisis humanitaria.
Al mismo tiempo que los dos líderes se reunían en Berlín, cerca de 10.000 refugiados de Medio Oriente y Africa llegaban a los principales puertos de Grecia e Italia y cruzaban las fronteras vecinas de Macedonia y Serbia, camino a Hungría, un paso obligado para llegar a Alemania.
“Hay momentos en la historia europea en la que enfrentamos una situación excepcional. La de hoy es una situación excepcional, pero una situación excepcional que va a durar algún tiempo”, advirtió Hollande en una breve declaración antes de empezar una reunión privada con Merkel, según la agencia de noticias EFE.

Acnur.
El Acnur, el organismo de la ONU para los refugiados, estimó recientemente que más de 240.000 personas llegaron este año a las costas italianas y griegas, la mayoría escapando de la guerra civil en Siria, de la violencia sectaria y religiosa en Irak y Afganistán, y de la represión estatal en Eritrea.
Pese a que el verano europeo, la temporada elegida tradicionalmente por refugiados e inmigrantes para viajar, está llegando a su fin, el gobierno alemán viene advirtiendo que la ola de recién llegados no disminuirá en la segunda mitad del año.
Berlín estimó que recibirá 800.000 solicitantes de asilo político este año, una cifra récord.
Por eso, Merkel volvió a cargar contra Italia y Grecia, los dos principales puntos de llegada de los refugiados en el mar Mediterráneo, y pidió que terminen de construir este año nuevos centros de registro de refugiados, que permitan anotar a todos los que desembarcan en esas costas europeas.
Actualmente, los dos países del sur europeo, que a su vez están sumidos en una de sus peores crisis económicas en décadas, están completamente colapsados, lo que permite que miles de refugiados entren y circulen por la UE sin pasar por ningún registro oficial.
La jefa de gobierno alemana también clamó contra la mayoría de los países de la UE que aceptaron recibir unos pocos refugiados -o en algunos casos ninguno- y los que siguen sin modificar su política de asilo político para unificar el proceso en todo el bloque. (Télam)