Huelga de choferes y policías

Choferes y cobradores de colectivos realizaron ayer una serie de protestas y cerraron varias terminales en la ciudad de San Pablo, que se prepara para recibir dentro de 23 días el partido de apertura del Mundial.
Según informó la empresa de transporte SPTrans, las terminales Lapa, Pirituba y Pinheiros, localizadas en la región oeste de la ciudad; la de Sacomá, en el sur de la metrópolis, y Princesa Isabel, en la región central, fueron bloqueadas por los manifestantes.
Los trabajadores atravesaron vehículos en varias calles y avenidas, entorpeciendo el tránsito y afectando a millares de usuarios.
El sindicato de los trabajadores de colectivos informó que se trata de una protesta realizada por un grupo de disidentes de la central obrera, quienes no aceptan el acuerdo salarial al que llegaron los sindicalistas y las empresas.
Ese acuerdo, que fue aprobado el lunes en asamblea por el sindicato, estipula un aumento salarial del 10 por ciento, además de un incremento del valor de los tickets de alimentación y de la participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas.
El secretario de finanzas del Sindicato de Conductores, Edvaldo Santiago, dijo que la protesta de ayer tomó por sorpresa a la central sindical.
“Es una sorpresa. La votación fue unánime el lunes”, dijo Santiago, quien agregó que está prevista además otra reunión con los empresarios para definir los detalles del reajuste acordado.
Según reportó el portal del diario Folha de Sao Paulo, algunos manifestantes obligaron a colegas suyos que pretendían trabajar normalmente a detener los vehículos.
La Compañía de Ingeniería de Tránsito (CET) informó que cerca del mediodía la ciudad presentaba unos 70 kilómetros de calles congestionadas, citó la agencia DPA.

Policía Federal.
Por otro lado, hoy comenzará la huelga anunciada por la Policía Federal y las fuerzas de seguridad de 14 estados, entre ellos los de las principales ciudades, San Pablo y Río de Janeiro, mientras el gobierno se empeña en descartar la posibilidad de una ola de paros durante la Copa del Mundo.
“¿Usted sabe cuál será el legado del Mundial para la seguridad pública? Ninguno. Los índices de criminalidad van a bajar durante el evento y después todo volverá a ser igual”, afirmó Janio Gandra, titular de la Confederación Brasileña de Trabajadores Policiales y Civiles, al anunciar la medida de fuerza, según refiere la agencia ANSA.
Hasta el momento se registró la adhesión de los gremios de 14 policías civiles estaduales, del área de investigaciones, pero no hubo apoyo de las policías militarizadas, que son las tropas a cargo de la represión del delito y el patrullaje. (Télam)