Impidieron protesta en Caracas

Nuevos disturbios en las calles de Caracas y un aparente retroceso en las gestiones diplomáticas que procuran la apertura de un diálogo entre el gobierno y la oposición dieron ayer otra muestra de la tensión que reina en la convulsionada Venezuela.
Pero en ese contexto, la oposición anunció al caer la noche que el Consejo Nacional Electoral (CNE) le ha dado por cumplido el primero de los requisitos que exige la ley para activar el referendo revocatorio con el que aspira a revocar el mandato del presidente Nicolás Maduro.
El secretario ejecutivo de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús “Chúo” Torrealba, informó que el CNE “validó” 1.300.000 firmas de ciudadanos que avalan el revocatorio, “seis veces más” de el mínimo necesario para esta etapa del proceso.
La validación era exigida hace varias semanas por la oposición con múltiples movilizaciones y el paso había sido marcado por los antichavistas como un condicionante para cualquier intento de diálogo con el gobierno.
Ahora, para cumplir con otro requisito, la MUD tendrá que juntar casi cuatro millones de firmas, el equivalente al 20 por ciento del padrón electoral.
Más temprano, las fuerzas de seguridad venezolanas usaron granadas de gas lacrimógeno para impedir que una manifestación organizada por la oposición llegara a la sede del CNE.
Mientras los disturbios estallaban en Caracas, la Unasur informaba oficialmente que la oposición se ausentó de una reunión convocada por el organismo latinoamericano para discutir un fórmula que permita abrir un “diálogo nacional” capaz de calmar los ánimos en el país caribeño, que está bajo estado de excepción (sitio). (Télam)

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