Irak lanza una ofensiva contra Estado Islámico

Decenas de miles de milicianos chiitas, apoyados por un grupo menor de soldados iraquíes, lanzaron ayer una ofensiva contra el Estado islámico (EI) para recuperar la estratégica ciudad de Ramadi, a apenas unos 130 kilómetros al oeste de la capital, Bagdad.
Solo en el primer día de esta ofensiva, al menos 73 combatientes islamistas del EI fallecieron en ataques y bombardeos contra “un centro de comunicaciones” y “varios almacenes” en la zona de Al Hasiba y otros objetivos de la milicia extremista en la zona de Harariat, informaron el Ministerio de Defensa y otras fuentes de seguridad locales.
Según explicaron fuentes policiales y tribales de la provincia de Al Anbar, cuya capital es Ramadi, la ofensiva está encabezada por unos 50 mil milicianos chiitas que respondieron al llamado que hizo el primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, hace 10 días, ni bien el EI tomó la estratégica ciudad.
Los soldados iraquíes que protegían la ciudad hace meses se retiraron repentinamente cuando los combatientes islamistas ingresaron, lo que el lunes fue condenado por el secretario de Defensa de Estados Unidos, Ash Carter.

Obama.
En un intento por suavizar la crítica de su funcionario, el presidente Barack Obama, reafirmó su compromiso de apoyar al Ejército iraquí, tras reunirse con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.
Buscaremos “incrementar la construcción de la capacidad defensiva de otros países como Irak o del Golfo Pérsico, que estén interesados en trabajar con nosotros”, dijo el mandatario a la prensa después de la reunión en la Casa Blanca.
“Esto también significa que tenemos que pensar si estamos desplegando y organizando nuestros activos de manera eficiente para enfrentar los desafíos”, agregó.
Mientras la coalición internacional liderada por Washington continúa bombardeando por aire al
EI y financia y entrena al Ejército iraquí que pelea en el terreno, es la República Islámica de Irán la que asesora con su Guardia Revolucionaria a las milicias chiitas, que están dominando la masiva ofensiva para recuperar Ramadi, una ciudad de mayoría sunnita en manos, ahora, de una milicia sunnita extremista. (Télam)