Israel dispuesto a invadir Gaza

Israel realizó anoche nuevos ataques sobre Gaza en su segundo día consecutivo de ofensiva mientras moviliza 6.500 reservistas para una posible incursión terrestre, tras la sangrienta jornada del sábado, una de las peores en los 60 años de conflicto entre israelíes y palestinos, que dejó algo más de 300 muertos y 1.000 heridos, según autoridades sanitarias palestinas.
En las últimas horas la fuerza aérea israelí volvió a atacar objetivos en la Franja de Gaza y según reportaron testigos palestinos, fueron bombardeadas más estaciones policiales e instalaciones de seguridad de la agrupación radical islámica Hamas en Gaza, indicó un despacho de la agencia noticiosa DPA. La mayoría de esas instalaciones habían sido capturadas por Hamas a las fuerzas de seguridad del presidente palestino, Mahmoud Abbas, en junio del año pasado.
Según dijo una portavoz del Ejército, la fuerza aérea israelí efectuó ayer 30 ataques. Añadió que fueron bombardeados más de 70 objetivos, de los cuales más de la mitad eran túneles de contrabando bajo la frontera entre Franja de Gaza y Egipto. Los ataques de anoche incluyeron automóviles y edificios.
Testigos añadieron que la Fuerza Aérea atacó una estación policial de dos pisos en un campamento de refugiados al oeste de la Ciudad de Gaza, causando el colapso de todo el inmueble. Oficiales de seguridad de Hamas señalaron que varios edificios fueron alcanzados y varias personas resultaron muertas o heridas. Uno de ellos fue la universidad islámica de la ciudad de Gaza, feudo del movimiento islamista Hamas, que no causó víctimas, según algunos testigos. Cinco cohetes fueron disparados hacia el recinto universitario, situado en el centro de la ciudad y de donde se levantaron columnas de humo, señalaron las mismas fuentes.

Argumentos.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, advirtió que su gobierno manejará la situación “con sensatez, paciencia y firmeza” hasta “alcanzar los resultados deseados”, y advirtió que el operativo “puede prolongarse durante mucho tiempo”. Por su parte, el ministro de Defensa, Ehud Barak, en declaraciones previas, no descartó la posibilidad de una acción terrestre contra el grupo islamista Hamas, además a las aéreas en curso desde el sábado, informó la agencia de noticias ANSA. “Estamos preparados a toda eventualidad. Si es necesario desplegar tropas para defender a nuestros ciudadanos, lo haremos”, dijo Barak según difundió ayer su portavoz, que agregó que las acciones incluso “podrían ser ampliadas y profundizadas, según las necesidades”.
El ministro informó asimismo que el Ejército desplegó en torno a Gaza cientos de soldados de infantería y cuerpos acorazados ante una invasión terrestre, pues la ofensiva israelí “no será fácil y no será breve”. Con este objetivo, el consejo de ministros israelí aprobó ayer la llamada a filas de unos 6.500 reservistas en preparación a una eventual incursión militar terrestre.

Palestinos.
En tanto, el presidente palestino, Mahmud Abbas, desde El Cairo, criticó los ataques, pero responsabilizó parcialmente a Hamas al declarar que si los grupos armados palestinos hubieran continuado el diálogo, se hubiese podido evitar la masacre de Gaza. “Tomamos contacto con los dirigentes del movimiento Hamas directamente por teléfono e indirectamente les dijimos que por favor no rompieran la tregua (con Israel) para evitar lo que sucedió”, dijo Abbas durante una conferencia de prensa junto al ministro del Exterior egipcio, Ahmed Abul Gheit.
El portavoz de Hamas, Fawzi Barhum, acusó a Israel de “cometer un holocausto ante los ojos del mundo entero, que no ha movido un solo dedo” para evitar la ofensiva. “La resistencia palestina se reserva el derecho de responder a esta agresión por operaciones de mártires”, es decir, atentados suicidas, dijo el portavoz.
Por su parte, el secretario general del movimiento chiita libanés, Hassan Nasralá, exhortó al pueblo egipcio a forzar la apertura del paso de Rafah.

Condena.
Las reacciones ante el sangriento ataque no se hicieron esperar y el Consejo de Seguridad de la ONU, en una reunión de emergencia, pidió emprender “todas las medidas necesarias para permitir la entrada de ayuda humanitaria en Gaza”.
Por su parte, el Papa Benedicto XVI condenó ayer, durante la oración del Angelus, la violencia en la Franja de Gaza y conminó a los “responsables de la situación” que muestren “un gesto de
humanidad y sabiduría” y logren inmediatamente una tregua.
También el arzobispo sudafricano y Premio Nobel de la Paz Desmond Tutu calificó la ofensiva israelí como “un hecho cercano a un crimen de guerra”.
El presidente del Europarlamento, Hans Gert Poettering, afirmó que Hamas cometió “un gran error” al poner fin a la tregua con Israel, pero que la reacción israelí constituye una “escalada totalmente desproporcionada”. Poettering, quien es además presidente de la asamblea parlamentaria euro-mediterránea, invitó a los países árabes a colaborar para que la paz se restablezca.
El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, pidió a su vez ayer domingo a su colega israelí, Tzipi Livni, el “fin urgente” de los ataques militares de Israel en la Franja de Gaza, informó un comunicado del Ministerio de Exteriores ruso.
En Madrid, en tanto, alrededor de mil personas se concentraron frente a la Embajada de Israel para manifestar su repulsa al ataque israelí, informó la agencia de noticias DPA.
Una de las condenas más enérgicas provino del gobierno cubano que calificó al operativo como una “criminal operación militar” y llamó a la comunidad internacional a “movilizarse” contra el “acto genocida” israelí, según una declaración oficial reproducida por la agencia de noticias DPA. “Cuba expresa su más enérgica condena a este acto genocida del gobierno de Israel, que viola los más elementales principios del Derecho Internacional y la Carta de Naciones Unidas”, sostiene la “Declaración del gobierno revolucionario” de la isla.
(Télam)