Japoneses contra decisión de EE.UU.

DENUNCIAN LA VULNERABILIDAD DEL MUNDO FRENTE A LAS ARMAS NUCLEARES

Un grupo de japoneses, incluidos sobrevivientes de las bombas atómicas, protestaron ayer contra la decisión de Estados Unidos de abandonar el Tratado de Armas Nucleares de mediano y corto alcance (INF) pactado con Rusia. Cerca de 80 manifestantes estuvieron este sábado en el Parque de la Paz de Nagasaki durante una hora en rechazo a la salida de EE. UU. del acuerdo firmado con la entonces Unión Soviética en 1987.
Algunos de los sobrevivientes de la bomba atómica dijeron que el mundo es cada vez más vulnerable a los peligros de las armas nucleares y por eso no deben rendirse, para que Nagasaki ser la última ciudad en sufrir ataque nuclear. Otro de los asistentes al acto de protesta dijo a los medios locales que si EE. UU. piensa que Rusia violó el tratado, debería resolver el problema a través de la discusión en lugar de abandonar el acuerdo.

Acusación infundada.
Rusia rechazó rotundamente las infundadas y superficiales acusaciones lanzadas por el mandatario estadounidense, Donald Trump, el pasado día 4 sobre un presunto incumplimiento por Rusia del INF. La semana pasada el gobierno norteamericano anunció su salida del INF, que estipulaba la eliminación de todos los cohetes, nucleares o convencionales, de un alcance de entre 500 y cinco mil 500 kilómetros y de basificación terrestre.
Mientras tanto, el gobierno japonés justifica la salida de Washington del tratado, aunque considera que debe establecerse un nuevo acuerdo con la participación de EE. UU., Rusia, China y otros países interesados.

Rusia.
En tanto, Rusia criticó ayer el llamado del jefe de Estado Mayor de la Armada estadounidense, John Richardson, a una política más agresiva contra este país y China, y a considerar un posible golpe nuclear preventivo. Richardson considera que EE. UU. no solo debe pensar en realizar presiones, sino también en emplear de forma preventiva las armas de destrucción masiva. Al mismo tiempo, acusó a Moscú de bloquear el mar de Azov, que constituye una cuenca interna compartida por Rusia y Ucrania, y de reforzar su presencia bélica en el mar Negro. Para el senador ruso Oleg Morozov, hablar de un golpe nuclear preventivo significa de hecho la guerra, el peligro de una confrontación a gran escala, sin causas sustanciales.
“Provoca pavor escuchar a un oficial de tan alto rango en activo, y no uno retirado, y con un puesto tan importante en las fuerzas armadas norteamericanas, hablar en términos tan guerreristas”, subrayó el también senador Frantz Klintsevich. (Prensa Latina)