Juppé y Sarkozy jugaron sus últimas cartas

A tres días del primer turno de la primaria de la centroderecha francesa, los dos candidatos mejor posicionados en las encuestas, el ex primer ministro Alain Juppé y el ex presidente Nicolas Sarkozy, jugaron ayer sus últimas cartas para convencer a los electores, en el debate final de los siete aspirantes a la candidatura conservadora para las elecciones presidenciales del año próximo.
A diferencia de los dos otros dos debates (el 13 de octubre y el 3 de noviembre), hubo menos ataques personales, aunque se registraron momentos de tensión, sobre todo con Sarkozy, que respondió, enojado a la pregunta de uno de los moderadores sobre su relación con el régimen libio en 2007.

Favoritos.
Los focos mediáticos estuvieron en quienes consideran favoritos las encuestas: el ex canciller, premier y actual alcalde de Burdeos Juppé (en torno al 36% del apoyo), el ex presidente Sarkozy (30%) y al también ex primer ministro Francois Fillon (20%).
El proyecto europeo, condicionado por las oleadas migratorias y por el aumento de los populismos, ocupó buena parte del debate.
Asimismo, los precandidatos debatieron sobre cuestiones locales e internacionales, principalmente del papel de Francia en la Unión Europea (UE), la relación con la próxima administración estadounidense de Donald Trump y la inmigración.

Trump.
Juppé recibió con preocupación la nominación de Trump como nuevo presidente de Estados Unidos, sobre todo en cómo afectará en los intercambios comerciales.
Sarkozy, sin embargo, opinó que el proteccionismo y el aislacionismo que muchos esperan del nuevo jefe de Estado estadounidense será una gran oportunidad, consignó la agencia de noticias EFE.
“El liderazgo de Estados Unidos se retraerá. Eso nos dará una oportunidad fantástica, para los europeos y los franceses en varios asuntos internacionales (precio de las materias primas, la ONU)”, defendió.
Fillon vio en la elección de Trump una manera de “establecer una relación transatlántica más equilibrada” y una ocasión para reconciliarse con Rusia, como Estados Unidos busca hacer.
Entre los otros cuatro aspirantes, la ex ministra Nathalie Kosciusko-Morizet (la única mujer candidata y la más moderada) se posicionó como la principal defensora de la UE, mientras los también ex ministros Bruno Le Maire y Jean-François Copé propusieron varias reformas en su funcionamiento. (Télam)

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