“Juzgan a una mujer honesta”

ROUSSEFF SOSTUVO QUE ES VICTIMA DE UNA FARSA

La presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, calificó ayer, en su alegato de defensa ante el Senado, como una “farsa” al juicio político que se le sigue, sostuvo que es una mujer honesta y víctima de un acuerdo entre “traidores”, y pidió a los senadores que impidan su destitución para evitar una “nueva ruptura democrática”.
En un mensaje leído por su abogado, el ex ministro José Eduardo Cardozo, Rousseff cumplió con el procedimiento antes de que se active una nueva fase de su juicio político en el Senado, que puede definirse a fines de agosto.
La mandataria suspendida sostuvo que el juicio político fue un “chantaje” del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, y una “convergencia” del grupo que responde al vicepresidente Michel Temer y “la oposición derrotada en las urnas en 2014”, en referencia al Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), del canciller José Serra.
Rousseff negó las acusaciones en su contra sobre maquillaje fiscal en el presupuesto, que es la base de la acusación, redactada por la abogada Janaína Paschoal, a pedido del PSDB, que le pagó, según la letrada reveló, unos 13.000 dólares.
“Soy víctima de una farsa jurídica y política”, sostuvo Rousseff y, apuntando a los senadores que deben decidir si la expulsan o la absuelven, dijo que los legisladores “van a juzgar a una mujer honesta, una funcionaria dedicada y defensora de causas justas”.
Rousseff fue suspendida del cargo el pasado 12 de mayo por 55 votos de los 81 senadores, en el marco del pase a la oposición de Temer y su fuerza, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que se alió a otros como el PSDB.
Mientras tanto, Serra dijo en Montevideo que cree que Rousseff será expulsada del cargo por parte del Congreso y que “ni siquiera ella o el Partido de los Trabajadores (PT) creen que podrán revertir la situación”.

Defensa.
En Brasilia, el abogado de Rousseff leyó la carta de ella indicando que la mandataria suspendida sí hablará en su defensa en el plenario del Senado cuando la cámara alta se transforme en agosto en cámara juzgadora.
Rousseff, quien logró reunir en tres días de donaciones virtuales unos 120.000 dólares para que pueda recorrer el país para hacer campaña “contra el golpe” antes de la votación del Senado, explicó que el juicio político es producto del “chantaje” de Cunha para evitar se investigado por corrupción.
En particular, Rousseff citó un audio de la operación Lava Jato en el cual Romero Jucá, mano derecha de Temer, aparece diciendo que el juicio político era la salida para “evitar el sangramiento” de la clase política.
“Los derrotados que nunca aceptaron el resultado electoral en 2014 supieron unir esfuerzos con aquellos que entendían que mi gobierno era un real obstáculo a su deseo para construir un verdadero pacto de impunidad en el país”, dijo la mandataria. (telam)

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