La Justicia anuló prohibición

CORRIDAS DE TOROS EN CATALUÑA

El Tribunal Constitucional español anuló ayer la prohibición de las corridas de toros en Cataluña (noreste), en un nuevo órdago a las autoridades de la región, que mantienen un duro enfrentamiento con el Estado por su controvertido proyecto de independencia.
En la sentencia, el alto tribunal declara “inconstitucional y nulo” dicho artículo, por considerar que Cataluña se extralimitó en sus competencias prohibiendo una celebración declarada patrimonio cultural por el Estado.
“Al ejercer su competencia para la regulación de los espectáculos públicos, la Generalitat (órgano de gobierno de Cataluña) ha menoscabado la competencia del Estado para la preservación del patrimonio cultural común”, reza el texto.
La sentencia no fue adoptada por unanimidad, y da la razón a un recurso de inconstitucionalidad presentado por el conservador Partido Popular (PP), que gobierna España.

Prohibición.
El Parlamento regional catalán, de mayoría nacionalista, votó dicha prohibición en 2010, en nombre de la defensa de los animales. La medida entró en vigor en enero de 2012.
Ayer, el gobierno catalán no tardó en responder que pese a la sentencia, buscará la forma de que la prohibición se mantenga.
“No volverá a haber corridas de toros en Cataluña, diga lo que diga el Tribunal Constitucional”, dijo a la prensa Josep Rull, consejero de Territorio y Sostenibilidad.
La ley partió de una iniciativa legislativa popular lanzada en 2008, que recabó 180.000 firmas. Cataluña se convirtió así en la segunda región española en prohibir las corridas de toros en su territorio, después del archipiélago de las Islas Canarias en 1991.
Más adelante, en 2013 y 2015, se aprobaron en España dos leyes con las que se declaró a las corridas como patrimonio cultural, que no fueron recurridas y que el Constitucional esgrimió para apoyar la sentencia emitida ayer.
Pero más allá de la defensa de los animales, el debate en torno a la tauromaquia tiene también un fuerte componente político en una Cataluña gobernada por una coalición que denosta la “fiesta nacional” española. (AFP-NA)

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