La OEA no reconoce el nuevo mandato de Nicolás Maduro

“Aquí estoy, listo y de pie”, afirmó Nicolás Maduro, que ayer juró para un segundo período de Gobierno que lo mantendrá en el poder hasta el año 2025. Aislado y en medio de acusaciones de ilegitimidad por la forma en que el líder chavista consiguió la reelección, el mandatario tomó juramento ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en Caracas, acompañado por otros seis jefes de Estado que fueron los únicos en asistir a este acto.
“Juro, a nombre del pueblo de Venezuela, por el legado de Guaicaipuro, por Simón Bolívar, por el legado de Hugo Chávez, por los niños y niñas, por Dios todopoderoso, por mi vida. Lo juro por mi vida”, dijo Maduro, quien recibió la banda presidencial del jefe del TSJ.
“Nos queda fuerza para muchos años mas”, avisó. Para el chavista, “es claro, público, notorio y conocido que Venezuela es centro de una guerra mundial del imperialismo norteamericano y sus satélites”.
“Como locos andan los Gobiernos satélites del imperialismo norteamericano gritando y amenazando, yo le digo al pueblo ‘allá ellos’, nosotros seguimos acá con nuestro espíritu revolucionario”, dijo el chavista.
El chavista, además, denunció “20 años de una campaña de manipulación”. “No hay un solo país en donde no haya una campaña persistente, diaria y permanente de mentiras sobre la Revolución Bolivariana”, acusó. “En Venezuela nos defendemos de la manipulación mediática y política. Pero a veces es muy difícil soportar tantas campañas de mentira aunque los pueblos tengan visión”.
“Venezuela es sólida. Es una democracia revolucionaria, protagónica y participativa. Venezuela tiene un pueblo que participa”, dijo Maduro, pero aprovechó para atacar a la oposición: “La derecha venezolana ha infectado de su fascismo a la derecha latinoamericana. Veamos el caso de Brasil con el surgimiento de un fascista como Jair Bolsonaro”.
En su discurso volvió a fustigar al Grupo de Lima, al que llama “cartel de derecha”, de manera despectiva. “Trafican con el derecho internacional, se caracterizan contra un país noble como el de Venezuela”, acusó.
Y repitió: “Si tenemos un problema lo tenemos que resolver los venezolanos y las venezolanas. Problemas hay. Que levante la mano el país que no tienen problemas. Pero nosotros somos víctimas de una guerra económica”.
Como en la mayor parte del discurso, Maduro acusó a los EE.UU. de intentar desestabilizarlo. “Nosotros no nos hemos formado en la escuela de la oligarquía que desprecia a los pueblos y vive de la entrega al imperialismo norteamericano. Nuestra escuela es la de lucha con trabajadores y estudiantes. Somos una democracia de verdad, profunda, popular, revolucionaria”, sentenció.

Críticas internacionales
La ofensiva internacional para aislar a Nicolás Maduro en el inicio de su segundo gobierno en Venezuela se potenció con la decisión de la OEA de no reconocerle legitimidad al mandato, la insistencia de la Unión Europea (UE) para que haya elecciones “libres y justas” y el extremo anuncio de Paraguay sobre la ruptura de relaciones diplomáticas con Caracas.
En Washington, el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, anunció que el gobierno estadounidense no reconocerá la “toma de posesión ilegítima de la dictadura” de Maduro y mantendrá su presión sobre ese “régimen corrupto”, mientras Canadá tildó al régimen venezolano de “ilegítimo” y dictatorial”.
A su vez, la Organización de Estados Americanos (OEA) resolvió “no reconocer la legitimidad” del nuevo mandato de Maduro y pidió que “en una fecha cercana” se celebren en el país caribeño nuevas elecciones con observación internacional.
Casi simultáneamente, en Bruselas, la UE emitió una declaración en la que lamentó que Maduro hubiera hecho “caso omiso” a un llamado de la organización para la celebración de elecciones democráticas.
“Las elecciones presidenciales celebradas el pasado mayo en Venezuela no fueron ni libres ni justas”, dijo la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, en un comunicado en el que protestó porque Maduro ha emprendido “un nuevo mandato sobre la base de elecciones no democráticas”.
La medida más extrema fue adoptada por Paraguay, que anunció formalmente la ruptura de relaciones diplomáticas y el inmediato cierre de su embajada en Caracas, de acuerdo con un anuncio del presidente Mario Abdo Benítez.
Paraguay es uno de los 13 países americanos del Grupo de Lima que el viernes pasado anticiparon que no reconocerían al gobierno de Maduro. (Infobae.com y Télam)

Fuertes críticas de Macri
En el mismo momento en el que Nicolás Maduro asumía la presidencia de Venezuela, el presidente Mauricio Macri lanzó fuertes críticas contra el sucesor de Hugo Chávez a través de las redes sociales.
“EL VICTIMARIO QUE SE VICTIMIZA. Nicolás Maduro hoy intenta burlarse de la democracia. Los venezolanos lo saben, el mundo lo sabe. Venezuela vive bajo una dictadura”, expresó Macri en su cuenta de Twitter.
Las declaraciones de Mauricio Macri tienen lugar luego de que Maduro lo tildara como “el señor destructor de la Argentina”, durante una rueda de prensa en la que, además, tildó al presidente de Chile, Sebastián Piñera, como “el pichón de Pinochet”.
En este marco, el canciller Jorge Faurie también salió a responderle a Maduro: “Es un hombre extremadamente vocal y se deja llevar por expresiones ridículas, duras, pero no es esa la preocupación del presidente Macri o de Piñera. Ambos presidentes son líderes latinoamericanos que luchan para que en Venezuela haya democracia”.