La UE deporta a refugiados

TURQUIA SE PREPARA PARA RECIBIR A PERSONAS DE MEDIO ORIENTE

Las autoridades turcas esperan que hoy lleguen a sus costas entre 400 y 500 refugiados de Medio Oriente que serán deportados desde Grecia, en cumplimiento de uno de los puntos más cuestionados del millonario acuerdo con la Unión Europea para frenar el ingreso de demandantes de asilo.
El ministro del Interior turco, Efkan Ala, informó que “el acuerdo comenzará a aplicarse el 4 de abril. Hasta ahora Grecia nos ha dado 400 nombres pero pedimos 500”, según la agencia de noticias EFE.
Este plan europeo para deportar refugiados y luego readmitir a algunos demandantes de asilo desde Turquía entró en vigor el 20 de marzo pasado y de inmediato generó críticas de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados y de numerosas ONG, que aseguran que Ankara practica devoluciones forzosas y que no se protege a los refugiados.
Incluso, Amnistía Internacional acusó a Turquía de obligar a miles de refugiados a regresar a Siria en los últimos meses y a la UE de “ignorar a propósito” las prácticas “ilegales” de Ankara para garantizarse un acuerdo que permita frenar la llegada de refugiados, que sólo el año pasado superaron el millón.
Pese a este repudio generalizado, Alemania ve posible replicar este acuerdo con Africa para frenar la ruta del Mediterráneo, la segunda más importante para los refugiados e inmigrantes de Medio Oriente y África que intentan llegar a Europa a través de los caóticos puertos de Libia.

Tensión.
Mientras tanto, en Grecia se viven horas de tensión entre los refugiados por la inminente deportación en masa al país vecino.
Miles de migrantes a lo largo de Grecia -hay 51.393 repartidos en el territorio heleno, según datos del gobierno- temen las consecuencias que tendrá el pacto que comenzará a ponerse en práctica y que el Parlamento en Atenas refrendó el viernes pasado.
Los refugiados no quieren quedarse a vivir en Grecia ya que no es fácil encontrar trabajo en medio de la crisis económica que atraviesa el país, pero desde hace semanas que quedaron varados dentro del país, luego que los países de la ruta de los Balcanes cerraran unilateralmente sus fronteras.
“Estamos a la espera de violencia. La gente, en la desesperación, tiende a ser violentos”, advirtió el vocero de la migración del gobierno griego, Giorgos Kyritsis, al diario británico The Guardian.
“Toda la filosofía de este acuerdo es para disuadir el tráfico de personas (hacia Europa) desde la costa turca, pero va a ser difícil y estamos tratando de utilizar un enfoque suave. Estas son personas que huyeron de la guerra. Ellos no son criminales”, enfatizó el funcionario griego.
La desesperación en Grecia hoy era palpable.
“Si me hacen volver a Turquía, me tiro y tiro a mi familia al mar”, dijo Mustafa, un sirio que, junto a su esposa e hijos, está a la espera de una decisión oficial en el puerto de Quíos, en el Mar Egeo.

Advertencias.
Además de las denuncias de organismos internacionales de derechos humanos, la Agencia de Control de Fronteras Exteriores de la UE advirtió ayer que no cuenta ni siquiera con la mitad de los policías necesarios para implementar el acuerdo con Turquía.
Según sus cálculos, Frontex necesita unos 1.500 efectivos, además de 50 expertos en materia de deportaciones; sin embargo, “los estados miembros de la UE se comprometieron al envío de casi 700 funcionarios y 44 expertos”, explicó una vocera de la institución.
Kyritsis además denunció que el gobierno griego sigue esperando la llegada de “los expertos legales y la traductores que (las autoridades de la UE) dijeron que iban a mandar”.
“Incluso el personal de Frontex no llegó aún”, se quejó el ministro griego.
Mientras que la UE planea deportar a todos los refugiados e inmigrantes que lleguen desde el Mediterráneo, el ministro del Interior turco, Ala, anunció su gobierno deportará a su vez a todos aquellos ciudadanos de Pakistán, Afganistán e Irak que lleguen a su país desde Europa.
“No serán tratados de la misma forma que los sirios”, aclaró, haciendo referencia a que estos sí serán tratados como refugiados, pese a que tanto en Pakistán, como en Afganistán y en Irak hay profundos conflictos armados que atentan todos los días contra la población civil.
Ala explicó que una vez que los demandantes de asilo lleguen a suelo turco desde Europa serán enviados a campos de recepción temporales en Anatolia, en el interior del país.

Puertas abiertas.
Entre hoy y el miércoles próximos unos 750 migrantes serán enviados en dos barcos desde la isla de Lesbos a la localidad costera turca de Dikili para su registro y posterior envío a los campos en Anatolia.
Cuanto más se acerca el inicio de las deportaciones, más crece la tensión política alrededor del acuerdo entre Turquía y la UE.
El gobierno turco rechazó las últimas acusaciones en su contra por su política de derechos humanos y presuntas deportaciones masivas de refugiados sirios, publicada la semana pasada por Amnistía Internacional.
“Las alegaciones no reflejan de ningún modo la realidad”, respondió en un comunicado la Cancillería y sostuvo que Turquía “no cambió la política de puertas abiertas hacia los refugiados que aplica desde hace años y que permitió que casi tres millones de sirios” se hayan instalado en ese país. (Télam)