La UE llegó a un acuerdo

PROPONEN INSTALAR CENTROS PARA RECIBIR MIGRANTES

La creación voluntaria de centros para migrantes en suelo europeo, una de las propuestas clave del acuerdo cerrado “in extremis” por los mandatarios de la Unión Europea (UE) para blindarse ante la migración, se topó con el rechazo de los países a instalarlos en su territorio.
“Es demasiado pronto para hablar de un éxito. Hemos logrado llegar a un acuerdo en el Consejo Europeo pero esta es, de hecho, la parte más fácil de la tarea”, indicó su presidente, Donald Tusk, al cierre de una cumbre de dos días en Bruselas centrada en la gestión de la migración.
Bajo presión de Italia, que cerró recientemente sus puertos a barcos con migrantes socorridos en el mar Mediterráneo, sus socios alcanzaron en la madrugada del viernes un acuerdo para proteger las fronteras del bloque y desmotivar a los migrantes que se lanzan en peligrosas travesías.
A los 9.222 muertos o desaparecidos en el Mediterráneo desde 2015 hasta el pasado miércoles, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), se suman tres bebés fallecidos y un centenar de desaparecidos ayer en el naufragio de un barco de migrantes en las costas de Libia, indicaron supervivientes y guardacostas.
En el barrio europeo de Bruselas, horas después de la adopción del acuerdo, las dudas empezaban a emerger sobre cómo implementar el acuerdo que incluye también crear plataformas de desembarco fuera de la UE, una mayor protección de sus fronteras y más cooperación con países de origen y tránsito de los migrantes.
Para la responsable de emergencias de Médicos Sin Fronteras, Karline Kleijer, “los únicos elementos sobre los que parecen haberse puesto de acuerdo los países es el bloqueo de las personas a las puertas de Europa y la diabolización” de las ONG que socorren a refugiados en el mar.

“Aquarius”.
La crisis del “Aquarius”, el barco con migrantes a bordo que desembarcó en España tras la negativa de Malta y Italia a acogerlo en sus puertos, reabrió la herida de las divisiones sobre migración en la UE, tres años después de la mayor crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
La creación de centros en suelo europeo para diferenciar entre los migrantes que tiene derecho a la protección y aquellos que deben ser devueltos a sus países será de manera voluntaria, así como la acogida de los refugiados presentes en estas estructuras.
“La reubicación de los migrantes no podrá hacerse sin el acuerdo previo y el consentimiento de los países”, se felicitó el primer ministro húngaro, Viktor Orban, estimando que “Hungría seguirá siendo un país húngaro y no se convertirá en un país de migrantes”.
Aunque el presidente francés, Emmanuel Macron, dijo que los candidatos a abrir esos centros controlados, una propuesta inicialmente franco-española, debían ser los países de primera llegada, como Italia y España, estos últimos ya han dado a entender que no abrirán estas estructuras en su territorio.
Respecto a las plataformas de desembarco de migrantes fuera de la UE, que tendrían funciones similares a la de los centros controlados, algunos países como Albania y el norteafricano Marruecos ya han dicho que rechazan albergar estas estructuras.

Punto medio.
El acuerdo sobre migración intentó contentar tanto al primer ministro italiano, Giuseppe Conte, quien había amenazado con boicotear la cumbre si no se respondía a sus exigencias, como a la canciller alemana, Angela Merkel, bajo presión de sus socios de coalición para controlar la llegada de migrantes a su territorio procedentes desde otros países de la UE. (AFP)