La Voyager 1 se acerca a lo inexplorado

A más de 18.000 millones de kilómetros de nuestro planeta, la sonda estadounidense Voyager 1, lanzada el 5 de septiembre de 1977, se adentra en un mundo hasta ahora inexplorado, ampliando los límites de nuestra comprensión del sistema solar, 35 años después de haber dejado la Tierra.

Varios equipos analizan los datos transmitidos por la sonda, que aportan informaciones inéditas sobre los confines de nuestro sistema solar, como explica un artículo publicado hoy en la revista británica Nature sobre una “región de transición” en la frontera con el espacio interestelar, “la heliopausa”. El programa de exploración Voyager de la NASA (Voyager 2 fue lanzada con un mes de intervalo y en otra trayectoria) tenía como objetivo el estudio de los planetas más alejados del Sistema Solar: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.