Las tropas israelíes dividieron la ciudad de Gaza

Israel inició ayer el segundo día de operaciones terrestres en la Franja de Gaza, que quedó dividida en dos tras ser ocupadas posiciones palestinas estratégicas en la zona del conflicto. Tras más de una semana de intensos ataques aéreos, unos 10 mil soldados con equipamiento de combate y visores nocturnos, además de carros blindados se adentraron desde ayer en la Franja desde varias posiciones y dividieron el territorio en una mitad norte y una mitad sur que quedaron incomunicadas entre sí.
Hamas, en tanto, amenazó con habilitar la acción de cientos de suicidas contra objetivos israelíes y aseguró que Israel “pagará muy caro” la acción militar.
Algo más de 500 palestinos, entre ellos 87 niños, murieron desde que comenzó la ofensiva llamada “Plomo Fundido”, iniciada el 27 de diciembre pasado, dijo ayer el jefe de los servicios de auxilio locales, Muawiya Hassanein.
Hassanein confirmó además que el número de heridos supera los 2.450, y agregó que “el reporte de muertos puede aumentar pues hay un cierto número de mártires y de heridos en las calles que no pudimos recoger”, informó la agencia de noticias ANSA.
Ayer domingo murieron en la franja de Gaza al menos 47 palestinos, 22 de ellos civiles. Entre los fallecidos figuran cinco miembros de una familia, incluida una niña de 14 años, que murieron cuando el automóvil en que viajaban cerca de la ciudad de Gaza fue impactado por un obús disparado por un tanque israelí, indicaron fuentes médicas palestinas. Decenas de familias huían de las zonas de combate hacia el sur en coches y camiones a medida que se acercaban los tanques israelíes.

Hospitales.
En tanto, la voluntaria de la organización Medical Aid for Palestinians, Fikr Shalltoot, calificó de dramática la situación en los hospitales de la Franja de Gaza, donde la escasez de camas y los apagones dificultan seriamente las tareas. Shalltoot dijo que es inimaginable lo que podría pasar a los pacientes si también los generadores fallan. Al mismo tiempo, acusó a Israel de no distinguir entre víctimas civiles y milicianos palestinos.
La ofensiva militar israelí iniciada el 27 de diciembre con ataques aéreos ha degradado fuertemente una situación humanitaria ya precaria en la franja de Gaza, donde viven 1,5 millones de habitantes. La electricidad estaba cortada ayer en la mayoría de las localidades, y la penuria de carburante se está agravando. En la ciudad, sobrevolada por los aviones militares israelíes, los comercios y administraciones permanecieron cerrados ayer.
Las calles están prácticamente vacías, exceptuando las colas de espera ante las panaderías, en previsión de un asedio prolongado. “Temblamos como nuestros niños”, confiesa Yehia Anis Husein, del barrio de Zeitun. “Antes de esta ofensiva, era el bloqueo lo que nos mataba. Esta situación es insoportable”, añade. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) denunció que la situación alimentaria es “espantosa” en Gaza.

Misión.
Una misión de la Unión Europea (UE) encabezada por el ministro checo de Relaciones Exteriores, Karel Schwarzenberg, hizo un llamamiento anoche en El Cairo a un alto el fuego entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamas que controla Gaza. Schwarzenberg declaró tras una entrevista con su homólogo egipcio, Ahmed Abul Gheit, que es necesario poner fin “a los disparos de cohetes (palestinos) y a los bombardeos y ataques (israelíes) en Gaza”.
La misión de la UE -cuya Presidencia de turno le corresponde desde el 1 de enero a la República Checa, tras haber estado en manos de Francia- llegó el domingo por la noche a El Cairo sin ninguna propuesta concreta de alto el fuego. Más de 510 palestinos han muerto desde el comienzo de la ofensiva israelí.
Por su parte, el canciller francés, Bernard Kouchner, que forma parte de la misión de la UE, calificó la situación humanitaria en Gaza de “imposible de soportar” en una conferencia de prensa en la capital egipcia.
(Télam y AFP-NA)