Lima y Quito endurecen sus posturas

Ecuador y Perú parecieron ayer endurecer sus posturas en torno del altercado protagonizado por el embajador de Quito en Lima, con el llamado a consultas de sus respectivos jefes de delegación, aunque desde ambos gobiernos se ratificó el “excelente nivel” de las relaciones bilaterales.
“Los gobiernos del Ecuador y Perú hemos decidido llamar en consulta a nuestros embajadores, después del lamentable incidente del 21 abril …”, escribió el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, en su cuenta de Twitter.
El anuncio de Patiño se conoció poco después de que el gobierno ecuatoriano dijo no encontrar motivos para retirar a su embajador, Rodrigo Riofrío, de su misión diplomática en Lima, que es lo que pidió el gobierno de Ollanta Humala.
El ministro de Relaciones Exteriores anunció que el embajador Riofrío y su par de Perú en Quito, Javier León, fueron llamados a consultas para aclarar el incidente ocurrido el 21 de abril último en el Distrito La Magdalena del Mar en Lima.

Lazos de hermandad.
En un comunicado, Patiño reiteró que Ecuador y Perú mantienen excelentes relaciones y ambos países reafirman los lazos de hermandad que siguen fortaleciéndose. “Un incidente aislado no afectará el excelente nivel de las relaciones entre nuestros países”, insistió.
Ambas naciones tuvieron en la última década un marcado acercamiento diplomática, luego de varios enfrentamientos por litigios limítrofes, el último en 1995, que se conoció como la “guerra del cóndor” o “guerra del Cenepa”, que llegó a una confrontación bélica de corta duración.
El propio presidente Rafael Correa defendió la permanencia de Riofrío porque “no hay motivos para su retiro” ya que el diplomático actuó “en legítima defensa”.
“Hemos enviado al vicecanciller; tenemos el informe policial en el que se explica que el embajador fue agredido y maltratado”, dijo el mandatario según reportó el sitio del estatal diario El Ciudadano.

Videos.
Correa contó que revisó personalmente los videos que registran parte de los hechos ocurridos en un supermercado del distrito limeño de Magdalena del Mar, cuyo concejo edil declaró persona no grata el diplomático.
“Riofrío es perseguido por un par de mujeres, una muy joven, y ustedes saben el embajador ya no es un hombre joven. ¿Por qué vamos a retirar a un embajador por ser agredido?”, se preguntó el mandatario.
En términos similares se expresó la Cancillería, que sostuvo que el jefe de la misión “fue víctima de una agresión que le obligó a reaccionar en legítima defensa”, según recogieron las agencias DPA y EFE.

Confianza.
El miércoles, el canciller peruano, Rafael Roncagliolo, recibió al vicecanciller ecuatoriano, Marco Albuja, para conversar sobre el incidente, en el que, según las mujeres, Riofrío las agredió e insultó.
En Lima, varios dirigentes y parlamentarios expresaron su confianza en que el Ejecutivo ecuatoriano reconsidere su decisión de mantener al diplomático.
El titular de la comisión de Relaciones Exteriores del Congreso peruano, Víctor García Belaunde, consideró que Riofrío “no tiene los elementos para hacer una buena gestión en Lima”, aunque cuestionó también que “los procedimientos usados por la Cancillería no han sido adecuados, porque pidió públicamente su retiro, cuando eso se hace por las vías internas”.
El vocero oficialista, en tanto, el congresista Jaime Delgado, dijo que la medida del Gobierno ecuatoriano “no es una decisión muy pertinente” y señaló que Riofrío perdió autoridad.
“Más allá de la impertinencia o provocación que pueda haber existido, la actitud del embajador no fue apropiada para las circunstancias; se trata de control emocional, no puede caer en ese tipo de provocación y menos contra dos mujeres”, manifestó Delgado. (Télam)