Llaman a elecciones legislativas

EGIPTO: TRAS CASI UN AÑO DE RETRASO

La Comisión Suprema Electoral egipcia anunció que las esperadas elecciones legislativas egipcias comenzarán el 18 y 19 de octubre próximo, casi un año después de lo que había prometido el gobierno de facto que asumió tras el golpe de Estado de 2013.
La máxima autoridad electoral del país, Ayman Abbas, explicó que los comicios legislativos se celebrarán en dos fases y que en cada fase habrá dos vueltas, según una conferencia de prensa que ofreció en El Cairo.
En la primera fase están convocados los egipcios de 14 provincias y en el caso de que ningún candidato se imponga con más del 50 % en sus circunscripciones, estos distritos tendrán que ir a un ballottage los días 27 y 28 de octubre.
El resto de las 27 provincias de la potencia de Medio Oriente celebrarán la primera vuelta electoral los días 22 y 23 de noviembre y la segunda los días 1 y 2 de diciembre.
El objetivo, es que los resultados sean difundidos a fin de año y que el nuevo Parlamento asuma a principios del año próximo y vuelva a funcionar después de dos años y medio de estar cerrado.
El 3 de julio de 2013 el entonces jefe del Ejército, Abdel Fatah al Sisi, encabezó un golpe de Estado, apoyado por multitudinarias manifestaciones en las calles de El Cairo y el resto del país, que pedían poner fin al gobierno de Mohamed Mursi y a su política de islamización gradual de parte del Estado egipcio.

Promesa incumplida.
Mursi había sido elegido en las urnas apenas un año antes en los primeros comicios libres en la historia reciente de una de las potencias más importantes de Medio Oriente.
Tras el golpe, Al Sisi participó del gobierno de facto que reprimió militarmente en las calles y judicialmente en los tribunales a los grupos islamistas que seguían apoyando a Mursi y más tarde, cuando la dictadura llamó a elecciones, él arrasó en las urnas ayudado por un alto nivel de abstención.
Pese a que prometió llamar a elecciones legislativas a finales de 2014 y reabrir el Parlamento nacional, no cumplió con su promesa.
Desde que asumió, Al Sisi, quien continuó con la persecución judicial de todos sus detractores -islamistas y laicos-, actuó como Poder Ejecutivo y Poder Legislativo a la vez.
Entre las medidas que aprobó, se destaca la ilegalización del grupo conservador islamista de los Hermanos Musulmanes, a los que además declaró “terroristas”.
Esto significa que la principal fuente de apoyo popular de Mursi en las elecciones de 2012, los Hermanos Musulmanes, y cualquier otro grupo político o social vinculado a ellos no podrán participar de ninguna manera en la campaña electoral que determinará la composición del futuro Parlamento. (Télam)