Los griegos acuden a las urnas

SIN ESPERANZA Y CON MUCHA DECEPCION

Las elecciones anticipadas que se celebrarán hoy en Grecia se presentan como las más reñidas de los últimos 15 años, con todos los sondeos otorgando un empate técnico entre el partido izquierdista Syriza y los conservadores de Nueva Democracia (ND), lo que impediría el triunfo mayoritario y obligaría a acordar coaliciones de Gobierno.
El adelanto de los comicios, tras apenas siete meses de gestión del líder de Syriza, Alexis Tsipras, se produjo tras su renuncia el mes pasado poco después de sufrir una rebelión del ala más radical del partido por el acuerdo de rescate financiero con los acreedores europeos del país, el tercero desde 2010, firmado pese a que una mayoría lo rechazó en un referéndum sólo días antes.
En medio de una persistente crisis económica y política, 11 millones de griegos están convocados para votar mañana tras una breve campaña de tan solo tres semanas y donde el espíritu abstencionismo parece haberse apoderado de los griegos.
Los sondeos dan un una lucha reñida entre Syriza y ND, si bien en las encuestas de última hora publicadas el viernes, todos los institutos sitúan por delante al partido de Tsipras, con una ventaja que oscilaba entre medio y tres puntos porcentuales.
Sin embargo, los institutos de opinión coinciden en que en estas elecciones hay una serie de importantes incógnitas, como el elevado grado de indecisos y de abstención.

Mínima ventaja.
En tanto que otro registro sobre intención de voto difundido el viernes por el sitio de información Newsit otorgó a Syriza un 25,3%, una ventaja de 0,3% por delante de ND, que obtiene 25%, y en tercera posición -aunque muy alejado-, se sitúa el ultraderechista Amanecer Dorado, con el 6,2%.
La mayoría de las encuestadoras sitúan el porcentaje de indecisos entre el 10 y el 15%, según la agencia EFE. Mientras que alrededor del 10% asegura que no tiene intención de votar en estos comicios, los terceros de este año, tras las elecciones generales de enero y el referéndum del 5 de julio sobre los términos del acuerdo con los acreedores para el tercer rescate.
En Grecia el voto es obligatorio, con excepciones que dependen de una serie de factores, pero en la práctica no se multa al que infringe la ley.
A todos ellos se dirigió Tsipras con especial atención en la recta final de su campaña, consciente de que la indecisión daña más a Syriza que a ND, que tiene un arraigo de voto mucho más elevado.
En su cierre de campaña celebrado en la céntrica plaza de Syntagma, Tsipras apeló a los indecisos a no quedarse en casa, porque “es necesario que no se pierda ni un solo voto”.
“No dejemos que la abstención gane, porque la abstención no es una decisión antisistema, es lo que desea Nueva Democracia”, dijo el líder izquierdista y agregó que “cada voto que se pierde para Syriza es un voto de confianza a la corrupción”.
Muchos de los que en enero votaron por Syriza ahora se sienten defraudados y traicionados, no solo porque Tsipras no cumplió lo que prometió, acabar con las políticas austeridad, sino porque creen que “es como todos los demás”. (Télam)