Lula levanta el tono contra Temer

EL EX MANDATARIO DE BRASIL TRATO DE GOLPISTA AL VICEPRESIDENTE

El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva cargó ayer contra el vicepresidente Michel Temer, al vincularlo por primera vez y en forma directa con el “golpismo” para derrocar con un juicio político a la mandataria Dilma Rousseff.
“Yo he perdido muchas elecciones y quiero que Temer aprenda sobre las elecciones. Temer es un profesor de Derecho y sabe que lo que están haciendo es un golpe, que este juicio político es un golpe. Es eso, el sabe que mañana le preguntarán sobre esto a sus hijos, a sus nietos, porque la forma más vergonzosa de llegar al poder es intentar derribar el mandato legal”, afirmó Lula da Silva.
La respuesta de Temer llegó en un comunicado. “Justamente por ser profesor de Derecho Constitucional Michel Temer tiene conciencia de que no hay un golpe en marcha”, dice el texto difundo por el vicepresidente.
El ex presidente habló ante miles de seguidores del Partido de los Trabajadores (PT) en la ciudad de Fortaleza, capital del estado de Ceará, noreste del país, antes de una semana clave, que será la conclusión de los trabajos de la comisión de juicio político de la Cámara de Diputados a favor de elevar el juicio político por falta a la ley de presupuesto de Rousseff un pedido hecho por la oposición.
El discurso de Lula en la Plaza do Ferreira de Fortaleza fue el primero que vincula directamente con la destitución de Rousseff a Temer, quien presidente del Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña, que el martes pasado rompió su alianza con el gobierno, luego de seis años,
Sin embargo, Temer se mantuvo en el cargo y prepara un plan “Un Puente para el Futuro” con el PMDB y parte del empresariado alineado con la oposición en caso de la caída de la mandataria.

Designación.
Lula dijo además que espera que el jueves próximo el Supremo Tribunal Federal apruebe su designación al frente de la Casa Civil, la jefatura de gabinete de ministros de Brasil, asunción que está suspendida desde el 17 de marzo pasado por una medida cautelar del juez de la máxima corte Gilmar Mendes, alineado abiertamente con la oposición.
Mendes entendió que la designación de Lula fue un “salvoconducto” para dejar de ser investigado por el juez Sérgio Moro y pasar a serlo de la alta corte, por tener fueros, y esa medida cautelar debe ser confirmada o ratificada por el pleno del tribunal.
Lula volvió a cargar contra la tesis de que el juicio político está basado en la Constitución, pero que las maniobras fiscales en el presupuesto no suponen “delito de responsabilidad” como para destituir a una presidenta.
“Nadie aquí cuestiona el impechment que está en la Constitución, pero Dilma no cometió delitos y ninguna irregularidad, por eso defender el juicio político hoy en Brasil es ser golpista”, dijo Lula.

Clima de odio.
Lula volvió a alinearse con Rousseff en denunciar un “clima de odio de quienes no respetan al voto popular que instaló a la presidenta” en las elecciones de octubre de 2014.
Lula volvió en su discurso a referirse a dos propiedades por las que fue obligado a declarar por el juez Sergio Moro, a raíz de sus vinculaciones con empresas constructoras que participaron de la red de sobornos y corrupción en Petrobras. “Ellos inventan que tengo (estas propiedades). Si fuera verdad estarían todos invitados”, dijo a la multitud.
Sin embargo, Lula no mencionó la nueva fase lanzada por la Operación Lava Jato del juez Moro, que vinculan el escándalo en Petrobras y sus derivaciones con el anterior escándalo del PT, el “mensalao”, y con el asesinato de Celso Daniel, ex intendente de Santo André, en el Gran San Pablo, quien era un coordinador de su campaña presidencial en 2002. (Télam)