Macron apoya la solución de los dos Estados

El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró ayer en París, ante el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que su gobierno apoya una solución de dos Estados en el conflicto israelí-palestino, y llamó a que se reactiven las negociaciones de paz en el Medio Oriente.
El mandatario francés recibió ayer por la mañana al primer ministro israelí en el Palacio del Elíseo, en el primer encuentro cara a cara de los dirigentes, y osciló entre las promesas de apoyo “indefectible” y algunas críticas a la política de colonización israelí en los territorios palestinos ocupados, a través de la expansión de las colonias.
Con un lenguaje diplomático, señaló que se debe “garantizar que no se cuestionen las condiciones para la negociación y la paz en la práctica y que todos respeten el derecho internacional”. Macron puso como un ejemplo de esto último a “la continuación de las construcciones en las colonias” israelíes en tierras palestinas.
Benjamin Netanyahu, por su parte, reiteró la posición del gobierno israelí: sostuvo que “los palestinos se niegan a reconocer un Estado judío independiente”.

Campaña electoral.
Durante su última campaña electoral, el ahora premier había rechazado la llamada solución de los dos Estados y había prometido a sus votantes que mantendría el control de los territorios que la comunidad internacional reconoce como palestinos y ocupados desde hace 50 años.
En este contexto y envueltos en una ola de violencia que parece no tener fin, las autoridades israelíes y palestinas están hoy lejos de volver a sentarse a una mesa de negociación.
Los dos líderes, en cambio, estuvieron de acuerdo sobre “la amenaza” que supone “el armamento” de la milicia chiita libanesa Hezbollah, hoy activa en la guerra en la asediada Siria.
Tanto Siria como Líbano son países limítrofes de Israel.

Aniversario.
El presidente francés invitó a París al primer ministro israelí para que participara durante el fin de semana del 75 aniversario de las masivas redadas que realizó la Policía del gobierno colaboracionista de Vichy en julio 1972, que terminaron en la deportación de más de 13.000 judíos, entre ellos más de 4.000 niños, a campos de concentración nazi.
En ese acto, Macron reiteró la plena responsabilidad de Francia por estas redadas y por la colaboración que mantuvo con la Alemania nazi para facilitar el Holocausto. (Télam)