Masiva e histórica marcha en Barcelona

CONTRA LA SECESION DE CATALUÑA, A LAS PUERTAS DE LA RUPTURA CON ESPAÑA

Una multitudinaria manifestación en Barcelona contra la secesión y en reivindicación de la unidad de España mostró ayer la fractura social de Cataluña, a sólo dos días de la fecha en que el parlamento catalán, de mayoría independentista, podría consumar el acto de ruptura definitivo.
A una semana del referéndum celebrado bajo prohibición, en el que según cifras del gobierno catalán más de 2,2 millones de personas apoyaron la secesión, quienes la rechazan salieron a la calle para reclamar al Ejecutivo regional de Carles Puigdemont que no declare la independencia de forma unilateral.
Bajo el lema “Prou, recuperemos la sensy” (Basta, recuperemos la sensatez) la movilización -que reunió a 950.000 personas según Sociedad Civil Catalana, entidad organizadora, y 350.000 de acuerdo a la Guardia Urbana, transcurrió por la Vía Laietana, una de las principales avenidas del centro de Barcelona hasta el Parque de la Ciudadela, en las inmediaciones del Parlamento catalán.
Al grito de “Viva España, y Visca Catalunya (Viva Cataluña)”, “Cataluña es España” y “Puigdemont a prisión”, los manifestantes con numerosas banderas españolas y catalanas y de la Unión Europea, marcharon en un clima de tranquilidad, sin incidentes.

Vargas Llosa.
La cabecera contó con la presencia de figuras del ámbito cultural y político como el líder del Partido Popular catalán, Xavier García Albiol, el líder de Ciudadano, Albert Rivera, el ex presidente del Parlamento Europeo y figura del Partido Socialista Obrero Español, Josep Borrell y el escritor peruano Mario Vargas Llosa.
El premio Nobel de Literatura tomó la palabra al finalizar la manifestación para hacer un alegato a favor de la libertad, contra “la peor de todas las pasiones, la pasión nacionalista”, dijo.
“Desde hace tiempo el nacionalismo viene causando estragos también en Cataluña. Estamos aquí para pararlo”, remarcó Vargas Llosa, quien se refirió a los manifestantes como “catalanes democráticos, que no creen que son traidores los que piensan distinto a ellos (…); y que cree en la democracia, en la libertad, en el Estado de derecho y la Constitución”.
“No están solos”, subrayó Vargas Llosa, tras advertir a Puigdemont que no necesitará mucho más que una “conjura golpista” para acabar con España.

Borrell.
Borrell, por su parte, hizo un llamado a “rehacer la convivencia y defender el pluralismo político”, roto por los independentistas.
“Todos tenemos un poco de culpa por haber callado en masa”, añadió, para luego recriminarle a los empresarios catalanes que no hayan dicho lo que iban a hacer, ante la actual huida en masa de empresas y bancos, que empieza a generar pánico en la sociedad catalana.
“Tenemos que defender lo mucho que nos une, el valor que tiene la convivencia en un estado democrático y de derecho; poner en valor lo que nos vincula, no lo que nos separa”, sostuvo.

Sesión clave.
La marcha anti-independentista, histórica en Cataluña, se realizó dos días antes de la sesión en la que el Parlamento catalán prevé debatir la independencia después del referéndum del domingo pasado en el que más de dos millones de personas respaldaron los planes secesionistas sin fiscalización oficial. (Télam)