Migrantes cruzaron hacia México por el río Suchiate

UNA NUEVA CARAVANA BUSCA LLEGAR A LOS ESTADOS UNIDOS

Más de 1.500 salvadoreños que salieron de su país en una caravana migratoria a Estados Unidos, cruzaron el viernes de Guatemala a México sorteando el caudaloso río Suchiate, frontera natural entre ambos países, y unirse así a la caravana de hondureños que partieron semanas atrás.
Los salvadoreños, siguiendo los pasos de miles de hondureños que recorren el sur de México en búsqueda de un mejor futuro en EE.UU., cruzaron a pie el río entre Tecún Umán, en Guatemala, y Ciudad Hidalgo, México, al rechazar el ofrecimiento de asilo o retorno que les plantearon las autoridades mexicanas.
Oferta que sólo unas escasas familias salvadoreñas que decidieron aceptar el asilo quedaron en el extremo mexicano del puente fronterizo, por lo que debieron abordar un autobús.
Cargando sus pertenencias sobre la espalda y algunos con niños en los brazos, los salvadoreños pasaron el río Suchiate después de las caravanas masivas de hondureños que en los últimos días atravesaron el mismo lugar en su intento por llegar a Estados Unidos, huyendo de la violencia y la pobreza.

Cambio de ruta.
Mientras tanto, migrantes de la primera caravana, de mayoría hondureña, se dirigieron este viernes a Veracruz en lugar de permanecer en Donají, una comunidad del municipio de Matías Romero, en el sureño estado de Oaxaca. Se espera que lleguen al municipio de Acayucan, en Veracruz, un estado en el este del país donde opera el crimen organizado.
La caravana, que partió el 13 de octubre de Honduras, se dirige a Ciudad de México donde sus integrantes pedirán al gobierno documentos para poder transitar hasta la frontera con Estados Unidos.
Originalmente, buscaban salir del municipio de Juchitán en Oaxaca, rumbo a Ciudad de México, sin embargo, es peligroso hacer ese trayecto caminando, por lo cual se decidió llegar a la capital mexicana a través de Veracruz (este).
Por su parte, los cerca de 2.000 integrantes de la segunda caravana que cruzó a México el lunes, partieron este viernes de la localidad de Huixtla, en el sureño estado de Chiapas, y algunos de ellos ya llegaron al poblado de Mapastepec.

Refuerzos.
Más de 7.000 efectivos militares estadounidenses estarán posicionados el fin de semana en tres estados fronterizos con México, a días de las elecciones legislativas del 6 de noviembre, en las que el tema migratorio es central en la campaña del presidente Donald Trump.
La cifra corresponde a lo ya anunciado: el envío de 5.239 solados, que se unirán a 2.100 reservistas de la Guardia Nacional ya desplegados ahí desde hace meses, indicó el viernes Michael Kucharek, portavoz del Comando Norte del ejército estadounidense (Northcom), cuyo objetivo es bloquear las caravanas de migrantes centroamericanos que se dirigen hacia Estados Unidos para pedir asilo.
Los refuerzos estarán posicionados de antemano en la base aérea Davis-Monthan, en Arizona, la base naval de San Diego y la de los Marines en Pendleton, ambas en California; y la base naval de Corpus Christi en Texas. Pero su destino final “está aún por definirse”, precisó Kucharek.

Elecciones.
A días de las elecciones de medio mandato, Donald Trump ha colocado en el centro del debate político el tema migratorio, buscando movilizar a su base en unos comicios en los que su partido Republicano podría perder el control del Congreso.
El jueves repitió que las caravanas de centroamericanos que huyen de la violencia y la pobreza en sus países representantan una “invasión”, y advirtió que los militares desplegados en la frontera de Estados Unidos con México podrían disparar a los migrantes, si éstos les lanzan piedras mientras intentan ingresar ilegalmente a territorio estadounidense, aunque horas más tarde se retracto de éstas declaraciones. Trump dijo esta semana que los migrantes detenidos en la frontera serían retenidos en campamentos de carpas hasta que culmine la evaluación de sus solicitudes. (AFP)