Murió el joven herido en Charlotte

ESTADO DE EMERGENCIA EN CAROLINA DEL NORTE POR LAS PROTESTAS ANTIRRACISTAS

Un joven herido de bala en Charlotte, en el estado de Carolina de Norte, durante los disturbios del miércoles en una protesta por la muerte de un hombre negro a manos de la policía, falleció ayer en el hospital, lo que reavivó el descontento popular y amenaza con prolongar la revuelta en esa ciudad pese a la instauración del Estado de emergencia y el despliegue de la Guardia Nacional.
La emisora local WBTV, que citó fuentes cercanas a la familia, identificó al hombre como Justin Carr, un hombre afroamericano de 26 años que se encontraba en estado “crítico” desde el miércoles. La noticia fue luego confirmada por la Policía local.
Carr recibió un disparo en la cabeza en el centro de Charlotte, escenario de choques entre manifestantes y policías por la muerte el martes del también afroamericano Keith Lamont Scott.
El miércoles, la Alcaldía de Charlotte aseguró que el disparo que recibió el joven fue “de civil a civil”, y no fuego de la Policía.

Video.
Sin embargo, ayer el abogado de los familiares de Scott afirmó que no podía confirmar que haya sido “uno o varios agentes policiales” los que dispararon contra el hombre de 43 años, y solicitaron a la Justicia que publique el video. Pero esto fue rechazado por la Policía de Charlotte, según la cadena CNN.
Por su parte, la Policía acusó a Scott de ir armado y de suponer una “amenaza de muerte inminente” para los agentes, un relato que familiares y testigos rechazaron
Ademas, el abogado aseguró que Scott bajo acató la orden policial para bajar de su vehículo con las manos en alto y que no portaba arma alguna.

Marcha.
Entretanto, anoche cientos de personas marchaban por el corazón del distrito financiero de Charlotte.
Los manifestantes se detuvieron durante unos 15 minutos para cantar y bloquear una intersección cerca de la sede del Banco de los Estados Unidos. Luego, pasaron como la policía y los miembros de la Guardia Nacional, donde según la cadena NBC se produjeron algunas escaramuzas entre efectivos y un grupo de jóvenes.
Durante las dos noches de protesta, que terminaron con un saldo de 11 heridos y más de 40 arrestos, los manifestantes ocasionaron cuantiosos destrozos a mobiliario urbano, comercios, viviendas y vehículos, lanzaron piedras contra la policía y saquearon negocios, entre ellos el Hotel Hyatt, donde atacaron a sus empleados.

Estado de excepción.
Ayer a la mañana, el gobernador de Carolina del Norte,el republicano Pat McCroy dijo a la cadena CNN que no era posible “tolerar la violencia y los ataques a nuestros policías”, al explicar su decisión de decretar el estado de excepción, que le permitirá desplegar a las tropas de la Guardia Nacional e imponer un toque de queda para controlar la ciudad de alrededor de 825.000 habitantes y un 35% de población negra.
En las noches del martes y el miércoles las fuerzas policiales recurrieron a gases lacrimógenos y proyectiles de goma para sofocar nuevas manifestaciones que crecieron en violencia, y lograr que los furiosos manifestantes abandonaran sus reclamos en el centro de la ciudad por la muerte de Scott.

Casos de violencia.
Charlotte integra una nutrida lista de casos de violencia policial contra la comunidad afroamericana en Estados Unidos y llega tras dos episodios similares ocurridos en la última semana, que atizaron el creciente debate y la preocupación de las minorías que acusan a los uniformados de discriminación y violencia excesiva.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, mantuvo ayer una conversación telefónica con las autoridades de Charlotte para abordar la problemática. (Télam)

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