Murió Fidel Castro

EL LIDER DE LA REVOLUCION CUBANA TENIA 90 AÑOS

Fidel Castro, el líder que marcó el último siglo con su revolución de barbudos y la lucha contra Estados Unidos, murió a los 90 años. Una Cuba en duelo le rinde tributo, mientras el mundo recuerda su influyente legado.
El carismático padre de la Revolución Cubana, que jamás se deshizo de su barba y fumó puros hasta 1986, falleció el viernes a las 22.29 (3.29 GMT), según anunció su hermano, el presidente Raúl Castro, en un mensaje televisado.
“Con profundo dolor comparezco para informarle a nuestro pueblo, a los amigos de nuestra América y del mundo que hoy 25 de noviembre del 2016, a las 10.29 horas de la noche falleció el comandante en jefe de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz”, indicó Raúl Castro visiblemente emocionado.

Restos y luto.
Los restos del ícono de la izquierda mundial fueron cremados ayer bajo la misma reserva que hasta el último momento cubrió su vida íntima.
Fidel Castro se proyectó al mundo desde su pequeña isla del Caribe, donde gobernó por 48 años. Poco después de derrocar al dictador Fulgencio Batista en 1959, abrazó el comunismo y montó un sistema de partido único que universalizó la salud y la educación gratuitas.
La isla, que se preparaba para celebrar una de las gestas de su histórico líder (el desembarco del yate Granma que dio paso a la hazaña revolucionaria), guardará luto por nueve días.
Una procesión con las cenizas de Fidel Castro recorrerá el país por cuatro días hasta Santiago de Cuba (oriente), donde serán depositadas en el cementerio Santa Ifigenia, el 4 de diciembre.
Fidel había cedido el mando en 2006 a su hermano Raúl a causa de una crisis intestinal que lo tuvo al borde de la muerte. En 2008 renunció definitivamente a la presidencia y en 2011 a la jefatura del Partido Comunista de Cuba. Los cubanos ya llevaban una década sin Fidel al frente.

Sorpresa.
Fidel Castro había cumplido los 90 años el 13 de agosto.
“No creo que la muerte de Fidel cambie en nada la política del país, la política seguirá por el mismo curso que va. No es una noticia inesperada”, declaró a la AFP Carlos Alzugaray, ex diplomático y académico cubano.
Alejado del poder, Fidel se dedicó a escribir artículos de prensa y a recibir a personalidades en su casa en La Habana.
En los últimos años se había concentrado con el calentamiento global, el riesgo nuclear, la sobrepoblación mundial, la preservación de la paz y Estados Unidos.
Fidel Castro llegó a ser el más antiguo gobernante en ejercicio en el mundo y bajo su gobierno nació el 70% de los más de 11 millones de cubanos.
Sus últimas imágenes son del pasado 15 de noviembre, cuando recibió en su residencia al presidente de Vietnam, Tran Dai Quang; y la última vez que se le vio en un acto público fue el pasado 13 de agosto, con motivo de su 90 cumpleaños en un acto en el teatro Karl Marx de La Habana.
En esa ocasión se vio a Castro con un aspecto frágil, vestido con un chándal blanco y flanqueado por su hermano Raúl y el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
Desde su cumpleaños ha recibido también en su domicilio a otros mandatarios como el presidente de Irán, Hasán Rohaní; el de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa; o los primeros ministros de Japón,Shinzo Abe; de China, Li Keqiang, y Argelia, Abdelmalek Sellal.

Irreductible adversario.
Fidel alcanzó a ver lo que pareció imposible en su era: el fin de la enemistad con Estados Unidos. Cinco años menor, su hermano Raúl protagonizó un histórico acercamiento con el presidente Barack Obama.
Ambos países restablecieron lazos diplomáticos el 20 de julio de 2015, cerrando el último capítulo de la Guerra Fría en América.
Obama, que en pocas semanas dejará la Casa Blanca en manos de Donald Trump, dijo que “la Historia juzgará el enorme impacto de esta singular figura” que fue Fidel, y destacó que “durante mi presidencia trabajamos duro para dejar atrás el pasado” y basar “la relación (…) por las muchas cosas que compartimos como vecinos y amigos”.
Irreductible enemigo de Washington, Fidel no se opuso a la reconciliación diplomática, pero tampoco cedió a las presiones estadounidenses, incluida la del embargo vigente desde 1962.
En uno de sus últimos escritos, el dirigente cubano se refirió al entonces candidato Trump como un “descalificado”. El hoy presidente electo ha enviado mensajes ambiguos sobre el futuro de la relación bilateral.

Simplemente Fidel.
Uno de los últimos protagonistas de la Guerra Fría y de su momento más tenso, Fidel Castro lideró un movimiento de alcance continental en América Latina.
La Venezuela del fallecido Hugo Chávez le dio un respiro a la Revolución cubana tras el derrumbe de la potencia soviética. Fidel se convirtió en el guía del entonces mandatario, que antes de morir en 2013, delegó el poder a Nicolás Maduro, otro aliado de Cuba.
En abril, en la clausura del Congreso del Partido Comunista, había pronunciado un discurso con aires de despedida. “A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos, como prueba de que en este planeta si se trabaja con fervor y dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los seres humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos”, afirmó en esa ocasión.

La despedida de los lideres mundiales.
Jefes de Estado y de gobierno y otros dignatarios de todo el mundo reaccionaron ayer, algunos con mayor afecto, a la muerte del líder de la revolución cubana, Fidel Castro, y entre todos ellos resaltó el presidente de Francia, François Hollande, quien pidió que el embargo de Estados Unidos a la isla “se levante definitivamente”.
Hollande dijo que Castro “encarnó la revolución cubana tanto en las esperanzas que suscitó como, después, en las desilusiones que provocó”, y deseó que tras su muerte Cuba “pueda ser plenamente considerada como un socio en la comunidad internacional”.

Francisco.
En tanto, el Papa Francisco manifestó su “pesar” por “la triste noticia” del fallecimiento de su “hermano” Castro y ofreció “plegarias al Señor por su descanso”, en una nota dirigida al presidente cubano, Raúl Castro.
El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, deseó que Cuba “continúe avanzando en el camino de reformas y hacia una prosperidad mayor”, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó que “la Cuba libre e independiente que creó junto a sus correligionarios se convirtió en un miembro influyentes de la comunidad internacional y sirvió de ejemplo inspirador para muchos pueblos y países”.
El presidente de China, Xi Jinping, señaló que “el pueblo chino ha perdido a un buen y verdadero camarada” que “vivirá eternamente”.

Abbas y Lula.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, envió al gobierno de Cuba su “más sentido pésame” por el deceso de Castro, a quien calificó como un líder “dedicado a la defensa de su tierra y su gente”, así como a la de “la verdad y la justicia”.
En Brasil, el ex mandatario Luiz Inácio Lula da Silva lamentó la desaparición del líder cubano “como la pérdida de un hermano mayor” que “fue siempre una voz de lucha y esperanza”.

Santos.
En Colombia -cuyo acuerdo de paz entre el gobierno y las FARC se negoció durante casi cuatro años en La Habana-, el presidente Juan Manuel Santos dijo que Castro “reconoció al final de sus días que la lucha armada no era el camino” y “contribuyó así a poner fin al conflicto colombiano”.
Por otra parte, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó que a “todos los revolucionarios del mundo” les “toca seguir con su legado”.

Uno de los estadistas más influyentes del siglo XX.
Fidel Castro fue uno de los estadistas más influyentes de la segunda mitad de siglo XX y, para muchos analistas, el último revolucionario latinoamericano que impulsó siempre la autonomía del continente siguiendo la línea de Símón Bolivar, José de San Martín, Augusto Sandino y José Martí.
En sus más de 50 años al frente del gobierno cubano, fue amado hasta la veneración por la mayoría del pueblo, que entendió que la revolución contra la dictadura de Fulgencio Batista había llevado a la isla una política de educación, salud y vivienda pública que aún perdura en el gobierno socialista instaurado luego del triunfo del primero de enero de 1959.
El hombre que logró gobernar su país con la amenaza constante de Estados Unidos, aun en medio de la desintegración de la Unión Soviética y la caída del Muro de Berlín, y fue blanco de al menos 638 intentos de asesinato, según estadísticas oficiales, nació el 13 de agosto de 1926 en Birán, entonces provincia de Oriente (actual Holguín), 700 kilómetros al este de la capital cubana.
Hijo de una familia de inmigrantes españoles de clase media dedicados a la producción azucarera, se destacó desde niño por su carisma y su inteligencia. Fue educado por los jesuitas y, según algunos de sus biógrafos, su pasión por el conocimiento lo llevaba a leer un libro por noche.
En 1945 ingresó a la Universidad de La Habana para estudiar Derecho Civil y se graduó como licenciado en Derecho Diplomático. En 1951 se casó con Mirta Díaz Balart, con quien ya había tenido un hijo.
Sin embargo, la mujer más importante de su vida fue Celia Sánchez, quien permaneció a su lado 23 años.

El Che.
El 26 de julio de 1953, Fidel dirigió el asalto al Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, donde más de 60 de los 135 insurrectos murieron en combate o ajusticiados.
El joven líder fue encarcelado después de su célebre alegato ante el tribunal, que tituló “La Historia me absolverá”. Debía purgar una condena de 15 años, pero fue indultado en 1955 y se exilió en México, donde conoció al argentino Ernesto Che Guevara.
Fidel, el Che y otros 81 combatientes se embarcaron el 25 de noviembre de 1956 en el puerto mexicano de Tuxpan en el barco Granma y pusieron proa hacia la isla.
Sólo 16 llegaron sanos y salvos a las estribaciones de Sierra Maestra, donde comenzaron la guerra que los llevaría a La Habana tres años después.

EE.UU.
El líder revolucionario tuvo un primer acercamiento con Washington, que aplaudió el derrocamiento de Batista, pero las buenas relaciones duraron poco.
Su gobierno expropió las refinerías Texas Oil Company, Shell y Esso, medidas que provocaron que Estados Unidos redujera la cuota azucarera, principal producto exportador de la isla caribeña.
El 3 de febrero de 1962, el presidente John Kennedy ordenó el embargo total de la isla, medida que perdura hasta la actualidad.

Admiración.
A nivel continental, a partir del cambio de siglo el líder revolucionario recibió el cariño y admiración de los principales jefes de Estado latinoamericanos, como Hugo Chávez, Luiz Inácio Lula da Silva, Néstor Kirchner, Evo Morales y Rafael Correa.
Desde que se inició el “deshielo” en las relaciones con Estados Unidos que comandaron Raúl Castro y Barack Obama a partir de diciembre de 2014, Fidel mantuvo un perfil bajo, aunque pareció claro que supervisaba y consentía la política implementada por su hermano. (Télam)

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