No concretan el diálogo
El gobierno de Bolivia y la Central Obrera Boliviana (COB) se reclamaron mutuamente diálogo para destrabar el conflicto generado en torno de la demanda de aumento de los haberes jubilatorios, reflejado en una huelga general que lleva dos semanas, pero hasta ayer no había señales de que las conversaciones fueran a realizarse.
"Nosotros nunca vamos a abandonar la mesa del diálogo, siempre las puertas están abiertas; se dialoga, pero no dinamitando puentes, no arruinando a los niños, no molestando al pueblo paceño", dijo ayer el vicepresidente Alvaro García Linera en una entrevista con medios estatales reseñada por la agencia de noticias ABI.
García Linera respondió de ese modo a la carta que el secretario ejecutivo de la COB, Juan Carlos Trujillo, envió el sábado al presidente Evo Morales, reclamándole reinstalar el diálogo de manera urgente, bajo amenaza de "radicalizar las movilizaciones".
La COB convocó hace dos semanas a una huelga general por tiempo indefinido, con marchas y bloqueos de calles, en demanda de que los haberes jubilatorios equivalgan al 100 por ciento del promedio de los últimos 12 sueldos.
Morales remarcó el saábado por la mañana que la "última propuesta" del gobierno es que "30 por ciento de todos los trabajadores fabriles se jubilan con 80 por ciento de sus aportes y 70 por ciento de todos los fabriles se jubilan con 70 por ciento".
Detonaciones.
El conflicto se focalizó en los últimos días en La Paz, donde abundaron la detonación de "cachorros" (pequeños cartuchos de dinamita) por parte de los manifestantes y el lanzamiento de gases lacrimógenos por parte de la Policía.
El vicepresidente llamó a la dirigencia sindical a suspender las medidas de presión para sentarse a conversar.
"Nosotros nos sentamos inmediatamente en la mesa del diálogo para trabajar con sinceridad los puntos, los acuerdos, pero de nada sirve seguir convocando a la movilización", afirmó García Linera. (Télam)
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