Nobel de Paz para el presidente Santos

Juan Manuel Santos aseguró que recibió el premio “en nombre del pueblo (colombiano) que tanto ha sufrido con esta guerra”. “Estamos muy, muy cerca de conseguir la paz”, añadió el mandatario.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ganó ayer el Nobel de la Paz por buscar terminar un conflicto armado de medio siglo, un compromiso que renovó a pesar del rechazo en un plebiscito al pacto con la guerrilla FARC, que ahora será renegociado.
“Esperamos que esto aliente todas las buenas iniciativas y a todos los actores que podrían tener un papel decisivo en el proceso de paz y aportará finalmente la paz a Colombia después de décadas de guerra”, declaró la presidenta del Comité Nobel noruego que otorga el premio, Kaci Kullmann Five.

Negociaciones.
Tras el anuncio, desde La Habana, sede de las negociaciones entre el gobierno colombiano y las FARC desde noviembre de 2012, ambas partes acordaron mantener el cese el fuego vigente y discutir “propuestas de ajuste” al acuerdo firmado el 26 de septiembre y sorpresivamente rechazado el domingo.
“Reiteramos el compromiso asumido (…) de mantener el cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo decretado el pasado 29 de agosto”, señalaron en un comunicado conjunto.

Santos y Timochenko..
Desde Bogotá, en tanto, Santos dedicó el prestigioso galardón a Colombia y a los “millones de víctimas” de la cruenta conflagración interna. “Recibo este premio en su nombre: el pueblo colombiano que tanto ha sufrido por esta guerra”, afirmó en una entrevista con la Fundación Nobel. “Estamos muy, muy cerca de alcanzar la paz”, agregó.
Desde Cuba, el jefe supremo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño (Timochenko), celebró el premio. “Felicito al presidente Juan Manuel Santos, a garantes Cuba y Noruega, acompañantes Venezuela y Chile, sin los cuales sería imposible la Paz”, escribió en Twitter.
Enemigos por décadas, Santos y Timochenko sellaron en Cartagena un histórico acuerdo de paz.
Pero, contra todo pronóstico, el pacto no fue refrendado por los colombianos en un referendo. La oposición liderada por el ex presidente Alvaro Uribe (2002-2010) criticó ferozmente lo negociado, aduciendo que otorga “impunidad total” a los guerrilleros y “elegibilidad política” a responsables de delitos atroces.
Uribe también felicitó a su sucesor, pero deseando que este hecho “conduzca a cambiar acuerdos dañinos para la democracia”.

Respaldo a la paz.
Un alud de saludos recibió Santos, desde el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hasta el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, entre numerosos líderes mundiales.
“El Comité del Nobel tomó la decisión correcta en acoger sus esfuerzos incansables para conseguir una paz justa y duradera en Colombia”, manifestó Obama, galardonado con el mismo premio en 2009, con pocos meses ocupando la Casa Blanca.
Dentro y fuera de Colombia, el premio fue visto como un espaldarazo al proceso de paz, en suspenso desde el revés electoral del domingo.
“El hecho de que una mayoría de votantes dijera no al acuerdo de paz no significa necesariamente que el proceso de paz esté muerto”, argumentó el Comité Nobel, al alertar sobre el “peligro real de que el proceso de paz se interrumpa y de que la guerra civil se reanude”.
“Este es un gran empuje. Estamos a punto de poner fin a esta guerra y esto va a ser muy importante”, dijo el propio Santos en la entrevista telefónica en que le fue notificado el premio, divulgada por el comité.

Las FARC, no.
Conforme a la tradición, el comité no quiso explicar por qué no habían sido también premiadas las FARC, como ha ocurrido con anteriores procesos de paz.
“Un premio a las FARC habría probablemente sido mal percibido por quienes son escépticos sobre el acuerdo de paz” dijo el director del Instituto de investigación sobre la paz de Oslo (Prio), Kristian Berg Harpviken.
Santos, implacable en su ofensiva contra las FARC mientras fue ministro de Defensa de Uribe, optó por la salida política al conflicto apenas asumió la Presidencia en 2010.

“También lo merecen”.
Ingrid Betancourt, que fue rehén de las FARC durante seis años (2002-2008), afirmó que los insurgentes merecían el Nobel de la Paz al igual que el presidente Juan Manuel Santos y que, en todo caso le correspondía también a “Timochenko”, el alias de Rodrigo Londoño, líder de esa guerrilla.
“Me es muy difícil decirlo, pero creo que sí”, dijo Betancourt, que tiene ciudadanía francesa, al canal francés iTele. “Ellos (las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -FARC) también lo merecen”, señaló.
Betancourt dijo que el Nobel de Paz para Santos, que negoció durante casi cuatro años un acuerdo de paz con las FARC, “no sólo es merecido, sino que también invita a un momento de reflexión en Colombia, de esperanza de paz, de la alegría de decirnos que, efectivamente, la paz no tiene marcha atrás”.
Sin embargo, la ex candidata presidencial dijo que, jurídicamente, Timochenko sigue siendo considerado un criminal y terrorista. “Y mientras los acuerdos de paz no hayan logrado su efecto pleno sería difícil darle un premio tan importante”, reconoció.
“Con este Premio Nobel se neutraliza lo que podría llamar las fuerzas oscuras que intentaron ahorcar este proyecto”, evaluó.

Denuncian a Uribe.
El ex presidente Alvaro Uribe, principal promotor del No en el plebiscito que rechazó el acuerdo entre el gobierno de Colombia y las FARC, fue denunciado penalmente ayer junto a varios miembros de su partido por un presunto fraude a partir de polémicas revelaciones del ex senador Juan Carlos Vélez sobre la estrategia con que se hizo la campaña en la consulta. Las denuncias fueron presentadas por los abogados Jorge Molano y Élmer Montaña, quienes invocaron como prueba ante la Corte Suprema de Justicia las declaraciones de Vélez.

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