Oaxaca, centro de protestas por los 43 desaparecidos

Familiares y amigos de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala llegaron ayer a Oaxaca en su camino a México DF, para un multitudinario acto de protesta que coincidirá con el aniversario de la Revolución Mexicana, apenas un día después de que otros grupos atacaron la sede oaxaqueña del PRI y se conociera que hay 12 alcaldes del Estado de Guerrero investigados por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Los familiares llegaron en tres autobuses a Oaxaca, capital del estado homónimo en el sur de México, desde Tuxtla Gutiérrez, en Chiapas, donde el domingo se manifestaron con apoyo de organizaciones sociales.
El domingo, en Oaxaca hubo otra marcha de alumnos de las escuelas de magisterio del Estado e integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que tiene en ese estado su principal bastión, y que registró nuevos incidentes, a partir de que se arrojaron artefactos incendiarios a las oficinas del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Aunque no llegó a prenderse fuego la puerta principal, porque es de acero, se registraron dos heridos (uno de ellos un fotógrafo), y fue necesaria la intervención de los bomberos, consignó el sitio del diario Reforma.

Reforma.
La CNTE tiene ocupado desde hace cuatro meses el Zócalo (plaza principal) de Oaxaca para presionar al Gobierno estatal contra la aplicación de la reforma educativa promulgada en 2013 por el presidente Enrique Peña Nieto, que establece un sistema de evaluación para la asignación de plazas docentes.
Esa agrupación, facción disidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), encabeza desde el año pasado las protestas contra la reforma educativa y ahora se sumó a las manifestaciones por la desaparición de los estudiantes.
Los familiares que ayer llegaron a Oaxaca salieron el jueves pasado de Tixtla, en el Estado de Guerrero, donde se encuentra la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, a la que pertenecen los 43 estudiantes desaparecidos el 26 de septiembre a manos de policías y miembros del crimen organizado.
Irán luego a Morelos y Tlaxcala para finalmente converger con otros dos contingentes en el Zócalo de la ciudad de México el jueves 20, cuando se conmemora la Revolución Mexicana de 1910, en un masivo acto en demanda de justicia.
El Gobierno mexicano cuestionó los hechos de violencia y los desvinculó de las genuinas expresiones de dolor por la desaparición de los jóvenes. (Télam)