Ordenan exhumar los restos

El Ministerio Público de Río Grande do Sul y la Comisión Nacional de la Verdad (CNV) ordenaron exhumar los restos del izquierdista ex presidente de Brasil Joao Goulart (1961-1964), para determinar si fue envenenado en 1976 durante su exilio en Argentina como parte del Plan Cóndor de represión regional de las dictaduras del Cono Sur, como sospecha la familia por informes de ex espías.
La familia Goulart denunció que la dictadura obstruyó la realización de una autopsia en diciembre de 1976, luego de que el cadáver del ex mandatario fuera enviado desde la ciudad argentina de Mercedes, en la provincia de Corrientes, donde murió oficialmente por un “ataque cardíaco”, según la versión de las dictaduras de Argentina y Brasil.
“Sabemos que hubo una orden que vino directamente del presidente (y general) Ernesto Geisel para que nadie pueda abrir el cajón”, declaró Joao Vicente Goulart, hijo del ex gobernante y presidente de la fundación que lleva su nombre.

Veneno.
Según la denuncia presentada por su familia, Goulart, conocido como Jango, fue seguido durante años por agentes de inteligencia de Brasil, Uruguay y Argentina, quienes habrían introducido veneno en un frasco que contenía medicina para tratar una afección cardiaca.
El nieto del ex presidente, el abogado Christopher Goulart, asegura, que “hay muchos indicios” de envenenamiento.
La exhumación “ofrecería una prueba material para comprobar o no la causa de la muerte y podría corregir la historia oficial informando de que un presidente de la República fue asesinado”, explicó.

Ex espía.
En este sentido, subrayó que el esclarecimiento de la muerte de su abuelo podría coincidir con el 50 aniversario del golpe de Estado militar que lo derrocó en 1964.
El ex espía uruguayo Neira Barreiro, actualmente preso en Brasil, dijo no recordar, según la agencia Europa Press, “si usamos Isordil, Adelpan o Nifodin. Conseguimos colocar un comprimido en los remedios importados de Francia. Goulart no podía ser examinado por 48 horas o esa sustancia sería detectada”.
Estas declaraciones del represor uruguayo las formuló, en su momento, sin saber que lo hacía ante el hijo del fallecido ex presidente de Brasil.

Petición.
Fuentes de la Fiscalía de Río Grande do Sul informaron que están preparando una petición fundamentada para convencer a la Justicia de la necesidad de la exhumación de los restos de Goulart, pero agregaron que “como existe autorización de la familia, difícilmente un juez se negará a ordenarla”.
“Pero los familiares condicionaron la exhumación a un análisis técnico previo que determine que la autopsia será concluyente, es decir a que los peritos confirmen que el análisis de los huesos podrá determinar si hubo envenenamiento o no”, dijo un vocero de la Comisión Nacional de la Verdad.
Un ex preso político brasileño, Jarbas Silva Marques, ex guerrillero que estuvo 10 años encarcelado y que asesoró al Instituto Joao Goulart, sostuvo que “la dictadura brasileña quería cazar (al ex presidente) porque lo veían como un posible líder de la transición”. (Télam)