Ortega ganó su tercer mandato

LA OPOSICION CUESTIONA LAS ELECCIONES NICARAGÜENSES

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ganó junto a su esposa, Rosario Murillo, un tercer mandato consecutivo y se prepara para consolidar un poder absoluto, sin una oposición real, mientras sus adversarios desconocen el resultado electoral y piden repetir la elección.
Con 99,8% de los votos escrutados, Ortega arrasó en los comicios del domingo con 72,5% de los votos frente a 15% para un lejano segundo lugar del candidato del derechista Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Maximino Rodríguez, según el reporte final del Consejo Supremo Electoral (CSE) emitido este lunes.
Sin embargo la oposición nicaragüense advirtió que no acepta los resultados debido a una abstención “masiva”, y exigió convocar nuevas elecciones con un tribunal electoral imparcial y la presencia de observadores internacionales.
“No reconocemos los resultados de esta farsa y con la fuerza de la voluntad manifestada por el pueblo de Nicaragua, las declaramos nulas”, manifestó el domingo la dirigente del opositor Frente Amplio de la Democracia (FAD), Violeta Granera.
El gobierno estadounidense también se mostró preocupado por el proceso electoral nicaragüense, que consideró “viciado”, y criticó la ausencia de observadores internacionales y el cierre de espacios a la oposición, según el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner.
La oposición calculó que la abstención fue de más de 70%, incluso en lugares donde el partido de Ortega tenía influencia, pero según el CSE fue de un 31,8%.
Las leyes nicaragüenses no contemplan una participación mínima para validar una elección, por lo que el candidato que obtenga más votos gana la contienda.

Pareja presidencial.
Los comicios han estado dominados por Ortega, quien cumplirá 71 años el 11 de noviembre.
El mandatario llevó a su esposa y mano derecha Rosario Murillo como candidatura a la vicepresidencia, con quien ha cogobernado los últimos años
Murillo, de 65 años, ha sido la portavoz del gobierno de Ortega, pero sus labores van más allá de la comunicación: controla la agenda oficial y ejerce una influencia en el gobierno que nadie se atreve a contrariar.
Militante sandinista desde la década de 1970 y madre de diez hijos, dos adoptados, esta excéntrica poetisa de 65 años conocida por su estilo autoritario es adorada por los simpatizantes de Ortega y apodada “bruja” por los opositores.
“Durante los últimos 10 años, la señora Murillo ha asumido en muchas ocasiones las funciones de jefe de Estado”, dijo por correo electrónico Verónica Rueda Estrada, una experta en Nicaragua de la Universidad de Quintana Roo de México.
La oposición acusa a Ortega, quien controla todo el aparato estatal, de querer instaurar una nueva dinastía en el país similar a los Somoza.

Apoyos y críticas.
Los presidentes de Cuba, Raúl Castro, y de Venezuela, Nicolás Maduro, miembros de la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA), felicitaron a Ortega y Murillo por su triunfo electoral. Ortega también recibió saludos de los gobiernos de El Salvador y México.
Entre tanto, el gobernante costarricense Luis Guillermo Solís criticó la ausencia de observadores internacionales y falta de espacio para la oposición.
En la última década, Ortega acumuló un enorme poder político gracias a la conducción de su partido, una alianza con el sector empresarial y el apoyo de Venezuela, que le permitió un crecimiento económico. (AFP)

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