Palestinos anuncian que irán a la CPI

PEDIRAN QUE SE "INVESTIGUEN LOS CRIMENES DE GUERRA ISRAELIES, SOBRE TODO LOS ASENTAMIENTOS"

El secretario general de la OLP, Saeb Erekat, anunció ayer que pedirán a la Corte Penal Internacional (CPI) que “investigue todos los crímenes de guerra israelíes, sobre todo los asentamientos”, apenas días después de conseguir una histórica resolución de la ONU que condena dichas colonias construidas en territorios en disputa.
Impulsado por esta victoria diplomática, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) buscará que la CPI declare a los asentamientos israelíes en tierras palestinas como “crímenes de guerra”, según explicó Erekat en una entrevista con la agencia de noticias local Wafa.
Además, solicitará al Consejo de Derechos Humanos de la ONU “que haga lo que sea necesario contra las obvias violaciones de Israel como potencia ocupante en los territorios palestinos”.

Reacciones.
Mientras tanto, el gobierno israelí de Benjamin Netanyahu continuó ayer reaccionando contra la resolución aprobada el viernes pasado en el Consejo de Seguridad y el clima político que ésta parece haber creado en la comunidad internacional hasta la asunción presidencial del 20 de enero de Donald Trump, quien ya prometió un apoyo incondicional a Israel.
El ministro de Defensa de Israel, Avigdor Lieberman, criticó duramente la Conferencia Internacional de Paz que Francia convocó en su capital el próximo 15 de enero para discutir el conflicto israelí-palestino.
“No es una conferencia de paz, es un auténtico tribunal contra el Estado de Israel”, sentenció el ministro ante la prensa y, como represalia, instó a los judíos de Francia a emigrar a Israel, según la agencia de noticias EFE.
Lieberman, uno de los símbolos del giro hacia una derecha más nacionalista y religiosa del actual gobierno, acusó al presidente francés Francois Hollande de querer dañar la seguridad y la buena imagen de Israel, y calificó a la conferencia internacional del próximo mes de “una versión moderna del juicio a Dreyfus” con la diferencia que “hoy no está en el banquillo un judío, sino todo el pueblo de Israel”.
A principio del siglo XX, Alfred Dreyfus, un capitán francés de origen judío, fue acusado de haber revelado secretos militares al imperio alemán en un juicio promovido por fuerzas antisemitas francesas. Hasta el día de hoy se conoce como uno de los primeros episodios públicos de antisemitismo en la política de esa potencia, que luego colaboraría con el nazismo.

Objetivo.
Erekat adelantó ayer, en su entrevista con Wafa, que la conferencia de paz en París tendrá como objetivo avanzar en las resoluciones internacionales, en una hoja de ruta y una iniciativa de paz árabe.

Consultas.
Además de rechazar los intentos de Francia por reactivar el diálogo internacional alrededor del conflicto israelí-palestino, el gobierno de Netanyahu llamó en los últimos días en consultas a sus embajadores en los 14 países -sólo Estados Unidos se abstuvo- que votaron a favor el viernes de la resolución que condena la construcción y expansión de las colonias israelíes en territorios palestinos ocupados.
Pero pese a la resolución y la tensión internacional que ésta causó, Israel continúa con su plan de expandir los asentamientos en Cisjordania y Jerusalén este, dos territorios reconocidos por la comunidad internacional como ocupados.

Nuevas viviendas.
Hoy el gobierno de Netanyahu se reunirá para aprobar la construcción de más de 600 nuevas viviendas en tres colonias en Jerusalén este -Pisgat Zeev, Ramat Shlomo y Ramot- y la prensa israelí ya adelantó que el gabinete dará luz verde al proyecto.
A principio de mes, el Parlamento israelí aprobó en primera lectura una ley que, en contra del derecho internacional y ahora de la resolución aprobada en la ONU el viernes pasado, legaliza todas las colonias construidas en territorios palestinos.

Dos Estados.
La llamada solución de los dos Estados supone que los palestinos fundarán su propio estado al lado del israelí.
Los palestinos quieren fundarlo sobre los territorios de Cisjordania, Jerusalén este -hoy ocupados por el Ejército y unos 550.000 colonos- y la Franja de Gaza, una región completamente bloqueada y encerrada desde hace casi una década.
Los tres territorios fueron ocupados militarmente por Israel en una guerra contra países árabes en 1967, la llamada Guerra de los Seis Días.
Según las Convenciones de Ginebra, el estatuto que define el derecho humanitario, el poder que ocupa un territorio no puede transferir a su población a esa región bajo ocupación. (Télam)