Petrobras: detuvieron a senador del PT

La Policía de Brasil detuvo ayer al senador Delcidio Amaral, jefe del bloque del gobierno y próximo a la presidenta Dilma Rousseff, y al banquero André Esteves, acusados de estar involucrados en el escándalo de corrupción que salpica a Petrobras, tras lo cual se realizó una reunión de emergencia en la sede de gobierno y en el Congreso generó expectativa por los pasos a seguir.
Tras esta detención, que generó una reunión de emergencia en la sede del Gobierno, el Senado brasileño decidió esta noche avalar la prisión preventiva de Amaral, acusado de intentar sobornar al ex director de Petrobras Néstor Cerveró, para que no revelara sus nexos con los fraudes en la petrolera estatal, informaron medios locales.
Los senadores decidieron por 59 votos a 13 mantener el arresto preventivo del político del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), quien fue grabado ofreciendo dinero y ayuda para salir del país en forma ilegal a un ex director de la estatal que está preso.
Por tratarse de un senador en ejercicio, el Senado debió avalar su detención. El arresto de Amaral, quien se desempeña como interlocutor entre la Cámara Alta y el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, fue solicitado por la Fiscalía y autorizado por el Supremo Tribunal Federal (STF), la corte más importante del país.
Cerveró, que está preso por corrupción, a cambio de que no firmara un acuerdo de colaboración con los fiscales que investigan los desvíos de fondos en Petrobras.
También le ofreció la posibilidad de huir del país saliendo por la frontera con Paraguay para viajar luego a Madrid, ya que tiene ciudadanía española.
El objetivo era evitar que Cerveró revelara los nexos del senador con la compra, por parte de Petrobras, de la refinería de Pasadena, en Estados Unidos, un negocio que presenta varias irregularidades y le ocasionó al Estado pérdidas estimadas en 790 millones de dólares.

Acusación.
Amaral fue acusado por el lobista Fernando Baiano, apuntado como uno de los operadores del pago de sobornos a altos ejecutivos en la petrolera, de recibir 1,5 millones de dólares en efectivo para facilitar la compra de Pasadena. En su momento, el senador negó las acusaciones y las calificó de “lamentables”.
La detención de Amaral sorprendió al gobierno de Rousseff, que junto con los partidos aliados pretendía nombrar ayer a quien lo sustituirá como jefe del grupo oficialista en el Senado. (Télam)