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Policía reprimió a manifestantes

VIOLENCIA SIN PRECEDENTES POR POLEMICA LEY DE EXTRADICION A CHINA

La Policía de Hong Kong intentó frenar con gases lacrimógenos y balas de goma a los manifestantes que protestaban en los alrededores del edificio del gobierno para oponerse a una polémica reforma del sistema de extradiciones.
La policía de Hong Kong reprimió ayer con gases lacrimógenos y balas de goma a decenas de miles de personas que rechazaron en las calles un polémico proyecto de ley de extradición a China, en la jornada más violenta en la ciudad.
La represión se desencadenó después de que los manifestantes tomaron arterias clave en la hora pico de la mañana y rodearon el Parlamento de la ciudad, lo que obligó a los legisladores a posponer un debate sobre la ley de extradición que estaba previsto para el miércoles.
La presidenta ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam, quien defiende la ley, describió las protestas como «disturbios organizados» y pidió que se restaure la calma.
La preocupación internacional creció con la represión, tras la cual la Unión Europea (UE) advirtió a Hong Kong que «debe respetar» los derechos individuales y el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que esperaba que los manifestantes «sean capaces de encontrar una solución con China».
Las fuerzas de seguridad debieron escoltar a los parlamentarios que necesitaban llegar a la sede legislativa para la lectura de la ley que permitiría a la Jefatura del Ejecutivo local y a los tribunales de Hong Kong tramitar las solicitudes de extradición sin acuerdos previos y sin supervisión legislativa.
Pese al blindaje policial montado desde el martes, la situación se tornó inmanejable por la enorme cantidad de manifestantes, la mayoría jóvenes, que coreaban consignas contra el gobierno hongkonés portando mascarillas para no ser reconocidos y protegerse del gas pimienta lanzado por la policía.
Al menos 72 manifestantes de entre 15 y 66 años resultaron heridos, incluyendo a dos que estaban en condiciones críticas, informó la Autoridad Hospitalaria de Hong Kong.
Amnistía Internacional y otros grupos de derechos humanos acusaron a la policía de uso excesivo de la fuerza, pero el jefe de policía de Hong Kong, Stephen Lo Wai-chung, dijo que no hubo «otra opción» que reprimir a «violentos» que atacaron a los agentes con «armas muy peligrosas». Las autoridades dijeron que 21 policías resultaron heridos.

Antecedentes.
Las escenas recordaron las protestas del movimiento de la «Revolución de los Paraguas» que protagonizaron decenas de miles de honkongeses a favor de la democracia en el año 2014, cuando durante meses los manifestantes cerraron zonas de la ciudad y lucharon contra la policía, pero sin obtener concesiones de Beijing.
Bajo el principio de «un país, dos sistemas», se supone que Hong Kong tiene garantizado el derecho a retener su propia organización social, legal y política en los 50 años posteriores a su cesión a China por el Reino Unido, en 1997.
Sin embargo, muchos hongkoneses dicen que el Partido Comunista Chino (PCCh) parece renegar cada vez más de ese compromiso presionando a favor de medidas impopulares, como restricciones sobre a quién se puede votar como presidente ejecutivo introducidas en 2014.
Las manifestaciones, que siguen a una marcha de 1 millón de personas el domingo pasado, son las más multitudinarias desde la devolución a China y un gran desafío para el presidente chino, Xi Jinping. (Télam)