Preocupación por la crisis postelectoral en Gabón

Una persona murió y unas 20 resultaron heridas en Libreville, la capital de Gabón, cuando fuerzas de seguridad atacaron la sede de campaña del líder opositor tras una serie de violentas protestas contra la polémica reelección del presidente Ali Bongo, mientras crecía la preocupación internacional por la situación.
Los disturbios estallaron el miércoles poco después del anuncio, con un día de retraso, de que Bongo había derrotado por estrecho margen al candidato opositor Jean Ping en las elecciones del sábado pasado, extendiendo una dinastía familiar que desde 1967 gobierna el país africano.
En rigor, el actual mandatario fue precedido por su padre, Omar, quien fue hasta su muerte fue el gobernante africano que ejerció durante más tiempo una primera magistratura y que fue sucedido por su hijo, quien en caso de finalizar el mandato que se inicia luego de las cuestionadas elecciones, le dará a la familia Bongo una continuidad de 56 años al frente del estado gabonés.
En 2009, cuando Ali se impuso en las elecciones con 42% de los votos, la oposición también cuestionó los resultados y se desataron protestas, principalmente en Port Gentil, que obligaron a un recuento de votos que ratificó el triunfo del heredero Bongo.
En esta oportunidad, el mandatario de 57 años obtuvo 49,8% de los votos, mientras Ping, de 73 años, se quedó con 48,2%, según los resultados difundidos por la Comisión Electoral, que fueron rápidamente rechazados por los seguidores del líder opositor.
El epicentro de las protestas fue Libreville donde el sonido de disparos retumbó por toda la ciudad y donde manifestantes quemaron parte del Parlamento, varios autos, atacaron la televisión pública y saquearon numerosos comercios, lo que le hizo temer a la comunidad internacional una escalada de violencia que desencadene una guerra civil.
Entre las irregularidades, los opositores denuncian un fraude en la provincia de Alto Ogooué, un bastión electoral de Bongo en el que el presidente habría logrado más de 95% de los votos.
Desde el gobierno no dudaron es responsabilizar por la ola de violencia a los partidarios de Ping, pese a que la única muerte oficializada ocurrió en la madrugada, cuando miembros de la Guardia Presidencial dispararon balas de plomo durante un ataque a la sede de campaña de Ping en Libreville, y provocaron un muerto y, al menos, 20 heridos, según afirmaron dirigentes opositores. (Télam)

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