Primer paso por la paz tiene fecha

El Estado Vaticano reveló ayer que el “encuentro de oración por la paz” del Papa Francisco con los presidentes israelí y palestino en la Santa Sede tendrá lugar el 8 de junio.
Ese día, el sumo pontífice Jorge Bergoglio se encontrará en el Vaticano con el presidente de Israel, Shimon Peres, y el palestino, Mahmud Abbas, durante las primeras horas de la tarde.
La fecha, precisó la Santa Sede en un comunicado difundido por la agencia de noticias EFE, fue “aceptada por ambas partes”.
La invitación había sido cursada el 25 de mayo durante la visita de peregrinación a Oriente Medio que llevó al Papa a visitar Jordania, Palestina e Israel entre el 24 y el 26 de ese mes.
Francisco había recordado su invitación a ambos mandatarios ayer, cuando todavía no había fecha definitiva, al rememorar durante la audiencia general los momentos más importantes de su reciente viaje a Tierra Santa.
El Papa explicó entonces que en esta visita exhortó a las autoridades con las que se entrevistó “a atenuar la tensión en Siria” y “encontrar una solución al conflicto palestino-israelí”.
“Por eso invité (durante el viaje) a los presidentes israelí y palestino, dos hombres de paz, a venir al Vaticano a rezar conmigo por la paz”, recordó el pontífice sobre una cita para la que hasta ese momento no había fecha prevista.

Gobierno de unidad.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina solicitó ayer al primer ministro palestino, Rami Hamdallah, que forme un gobierno nacional de consenso, en línea con el acuerdo de reconciliación suscrito el pasado 23 de abril con el grupo islamista rival Hamas.
“Nombro al señor Rami Hamdallah para que forme un nuevo gobierno nacional transitorio de consenso, y le deseo el más profundo éxito en esta dura tarea”, manifestó Abbas durante una breve ceremonia en Ramallah junto a Hamdallah, informó la agencia de noticias palestina Wafa.El ejecutivo de unidad estará compuesto por tecnócratas apoyados por el movimiento nacionalista secular Al Fatah, que lidera Abbas y controla los territorios de Cisjordania, y por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), en el poder en la Franja de Gaza desde junio de 2007.

Negociaciones.
Ambas facciones rivales y con relaciones fluctuantes desde esa fecha, negociaron en las últimas cinco semanas la formación de un gobierno de unidad transitorio que deberá preceder a la convocatoria de elecciones a principios del año 2015 de acuerdo al último pacto de reconciliación.
La fecha límite para lograr un acuerdo en torno a la composición del gobierno era ayer, pero el portavoz de Hamas, Sami Abu Zuhri, señaló ayer en un comunicado que un anuncio final sobre este punto no se esperaba de inmediato. “Las consultas sobre la formación de un gobierno todavía necesitan algunos dí-as para finalizar los últimos detalles”, dijo, citado por la agencia de noticias DPA.

Titular.
La agencia de noticias Al Rai, alineada con Hamas, informó que las partes palestinas no alcanzaron aún un acuerdo definitivo sobre quién debe ser el titular del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Al Fatah quiere que este puesto, la cara de los palestinos ante la comunidad internacional, continúe en manos de Riad El Malki, que lo ocupa en el ejecutivo de Ramallah.
“No hay grandes divergencias en las opiniones, y la lista definitiva será presentada en los próximos días. Queremos tener éxito en este proyecto”, afirmó por su parte el viceministro de Asuntos para los Prisioneros de la ANP, Ziad Abu Ein.
Durante el desarrollo de las negociaciones interpalestinas, Abbas se esforzó en asegurar a los países donantes occidentales que él es quien seguirá tomando las decisiones clave de Palestina y que continuará la coordinación de seguridad entre sus fuerzas y las de Israel.
Al Fatah y Hamas se encuentran enfrentados desde junio de 2007, una disputa que alcanzó picos de violencia extrema y terminó con la toma de facto de la Franja de Gaza por parte de Hamas. A partir de ese año, Hamas controla la Franja, un pequeño territorio bloqueado por aire, tierra y mar por Israel, mientras Al Fatah dirige el gobierno en Cisjordania. (Télam)