Pronostican asistencia récord

A dos semanas de torcerle el brazo al presidente estadounidense Barack Obama en la votación por la reforma a los controles de armas en el Congreso, la Asociación Nacional del Rifle (NRA) inició ayer su convención anual en Texas y pronosticó una participación récord de más de 80.000 personas.
Durante tres días, el mayor grupo de presión a favor de la tenencia irrestricta de armas realizará su convención anual en la ciudad de Houston, y este año el encuentro estará marcado por el enfrentamiento público que mantiene con la Casa Blanca. El tema de la convención es “Levántate y Pelea”.
En un artículo de opinión publicado la pasada semana en el diario Houston Chronicle, Wayne LaPierre, presidente de la NRA, pidió a los cuatro millones de miembros con que cuenta la asociación que muestren su “orgullo” y aseguró que son las personas que poseen armas quienes hacen más “seguro y libre” a Estados Unidos.
Por la mañana una pequeña multitud ya esperaba ansiosa ante las puertas del centro de convenciones en el corazón de Houston; adentro los esperaba un sinfín de stands de pistolas, rifles, todos los accesorios imaginables para un arma, y charlas programadas sobre cacería y seguridad, dos de los temas favoritos.
El clima era de alegría y orgullo. “Fue genial ver al presidente haciendo un berrinche temperamental en los jardines de la Casa Blanca”, celebró el Director Ejecutivo de la NRA, Chris Cox.

Se opone.
La NRA se opuso desde un primer momento a las propuestas que propuso Obama después que un joven de 20 años matara con un rifle de asalto a veinte niños de una escuela de primaria, a su madre y otros seis adultos en Newtown, Connecticut, en diciembre pasado.
La masacre, apenas la última de una larga serie que comenzó en el país hace años, desató un debate nacional sobre la falta de controles en la venta de armas al público, que desembocó hace dos semanas en la fallida votación en el Congreso en Washington.
Obama, apoyado por familiares de víctimas de las violencia armada, había propuesto prohibir la venta de armas de asalto, la ampliación de la averiguación de antecedentes penales y mentales, y limitar la compra de municiones a cartuchos más pequeños.
Según los sondeos previos a la votación en el Capitolio, más del 85 por ciento de los estadounidenses están de acuerdo con Obama, y por eso varios grupos llegarán este fin de semana al hiper conservador estado de Texas para protestar contra la NRA.
Leerán los nombres de cada una de las 4.000 víctimas que dejó la violencia armada en el país desde la matanza de Newtown, en diciembre pasado. (Télam)