Protestas en auto, moto y caballo en Venezuela

Caravanas de autos, motos, bicicletas y hasta caballos tomaron ayer el asfalto en Venezuela en nuevas protestas, entre bombas lacrimógenas, mientras el presidente Nicolás Maduro reafirma su llamado a una Asamblea Constituyente “popular”.
La oposición mantiene su ofensiva en la calle contra Maduro para exigir elecciones generales y rechazar la convocatoria a Constituyente. Las movilizaciones han degenerado en hechos violentos que dejan 38 muertos y cientos de heridos y detenidos en seis semanas, por los que se responsabilizan mutuamente gobierno y oposición.
“Yo solamente estoy esperando el día en que el CNE (Consejo Nacional Electoral) fije la fecha de las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente para que el pueblo salga a hacer justicia con votos”, expresó ayer Maduro en un discurso transmitido por la televisora estatal VTV.
El gobernante confirmó un sistema en el que al menos la mitad de los 500 constituyentes serán elegidos por sectores sociales lo que sus adversarios consideran una maniobra para burlar el “voto universal” y aumentar su control del poder.
Maduro no hizo referencia a la posibilidad de consultar en referendo la iniciativa, como hizo en 1999 su mentor, el fallecido ex presidente Hugo Chávez (1999-2013).
Más temprano, cuerpos de seguridad dispersaron con ráfagas de bombas lacrimógenas las filas de vehículos en Caracas y Valencia (estado Carabobo, norte), evitando que los opositores llegaran a los puntos de destino previstos. También se reportaron gases en Araure (estado Portuguesa, oeste).

Nube de gases
“Hay que seguir buscando fórmulas de protesta. ¿Marchas? Marchamos. ¿Trancas? Trancamos. ¿Caravanas? Acá estamos”, dijo a la AFP Rafael Galvis, de 46 años, al volante de una camioneta de carga con una decena de manifestantes a bordo que llevaban banderas venezolanas y pancartas.
Pedaleando una bicicleta, Alvaro Sanabria, de 53 años, aseguraba estar dispuesto a “llegar hasta donde haya que llegar”.
Comenzaba entonces la movilización opositora en la capital. Un par de horas después, militares en motocicletas disolvieron con gases el grupo cuando se movía por la estratégica autopista Francisco Fajardo con la meta de recorrer unos 25 kilómetros hacia el costero estado Vargas.
Despejada la autopista, un autobús fue incendiado en Altamira, en el este de la ciudad. Maduro acusó a encapuchados de haber secuestrado y quemado el vehículo. (AFP-NA)