Rajoy negó el cobro de sobresueldo

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, negó ayer haber cobrado dinero en negro y atribuyó el grave escándalo de corrupción que salpica a su partido a “ataques” desestabilizadores contra España.
“Es falso. Nunca, repito, nunca he recibido, ni he repartido dinero negro en este partido ni en ninguna parte”, aseguró Rajoy, sereno, en medio de la fuerte tormenta que hace tambalear al Partido Popular (PP), la fuerza derechista que gobierna España.
Consciente de su delicada situación, el Jefe del Ejecutivo advirtió también que no se quedará de “brazos cruzados” ante “ataques que no sólo pretenden desacreditar a nuestro partido y al gobierno de España, sino crear una situación de zozobra e inestabilidad en un momento particularmente delicado desde el punto de vista económico y social”.
“Si alguien piensa que este partido se le puede amedrentar con técnicas de agitación, también se equivoca. Y desde luego, quiero dejar muy claro que este partido se va a defender”, indicó, sin dar más precisiones.

Rubalcaba.
“Acusaciones todas, explicaciones ninguna”, dijo el líder de los socialistas, Alfredo Pérez Rubalcaba, al calificar la intervención de Rajoy, al que responsabilizó de haber llevado a España a “una situación imposible, inviable e ingobernable”.
“Rajoy negó todo, pero son sólo palabras, la transparencia se demuestra con hechos concretos”, sostuvo, por su parte, el líder de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara, quien reiteró la necesidad de que el presidente se someta a un pleno y una comisión de investigación.

Por primera vez.
La jornada se presentaba clave después de que se anunció que Rajoy iba a hablar por primera vez tras su implicancia directa en el caso de corrupción que estalló en el PP, pero la decepción llegó cuando se informó que sólo intervendría ante la cúpula partidaria.
Dentro de la sede central de la madrileña de la calle Génova la indignación se apoderó de los periodistas, mientras en las cercanías del búnker de los ‘populares’, unas 150 personas coreaban lemas como “No es un partido, es una mafia”.

No renunciará.
Tras varias semanas de alarmantes informaciones que revelan una corrupción estructural en el PP y dos jornadas consecutivas de protestas, era imprescindible que Rajoy diera explicaciones, aunque el delicado momento exigía también decisiones contundentes.
Pero en el momento más difícil de su carrera política, porque se puso en duda su honestidad, el jefe del Ejecutivo negó la veracidad de todos los documentos publicados por la prensa española -de los que pocos salvo el PP dudan- y se escudó detrás de una teoría conspirativa.
Asimismo, dejó claro que no renunciará: “Si alguien piensa que, mediante el acoso, yo me voy a encoger o que puedo abandonar la tarea que los españoles me han encomendado, tengo que decirle que se equivoca”.
“Este gobierno tiene un rumbo marcado para su tarea y yo os aseguro que no se va a torcer”, subrayó durante su intervención, leída con sumo cuidado.

A disposición.
Como único gesto de “transparencia”, Rajoy anunció que “personalmente” se compromete a que la próxima semana las declaraciones de renta y patrimonial suya y del resto de los dirigentes de su partido estén “a disposición de los ciudadanos en la página web de La Moncloa”.
“No tengo nada que ocultar, no temo a la verdad”, dijo Rajoy después de que su nombre apareció entre los receptores de pagos -sobresueldos- en los documentos manuscritos de la “contabilidad B” del PP publicados esta semana por el diario español El País.

Protestas.
Por tercer día consecutivo miles de españoles protestaron ayer ante la sede del
gobernante Partido Popular (PP), en Madrid y otras ciudades de España, para exigir la dimisión del presidente Mariano Rajoy.
Un millar de personas se reunieron en las inmediaciones de la sede central de Madrid, donde Rajoy reunió a la cúpula ‘popular’. (Télam)