Raúl Castro: “Fidel, hasta la victoria”

DECENAS DE MILES DE PERSONAS DESPIDIERON A FIDEL EN SANTIAGO DE CUBA, DONDE HOY SERA INHUMADO

Decenas de miles de cubanos y un grupo de personalidades extranjeras despidieron públicamente ayer a Fidel Castro en Santiago de Cuba, a donde sus cenizas llegaron por la mañana tras un largo peregrinaje desde La Habana, y serán depositadas hoy, en una ceremonia íntima.
“Fidel recibió el testimonio de amor de los cubanos”, dijo su hermano menor y actual presidente de Cuba, Raúl Castro, visiblemente emocionado, durante el discurso con que rindió homenaje al líder de la revolución que gobierna la isla desde 1959, seguido en silencio total por la multitud.
Raúl recordó que las cenizas de Fidel serán depositadas hoy “muy cerca” de donde reposan los restos del prócer José Martí y otros “compañeros de lucha”, y subrayó que ello sucederá en una “sencilla ceremonia”, porque el líder muerto siempre rechazó el “culto a la personalidad”.
“Ante los restos de Fidel juramos defender la patria y el socialismo, y juntos”, dijo Raúl Castro, quien cerró su discurso con la arenga “Fidel, hasta la victoria”.

Mandatarios.
El acto de anoche fue presenciado, entre otros, por los presidentes de Bolivia, Evo Morales; Nicaragua, Daniel Ortega, y Venezuela, Nicolás Maduro; los ex presidentes de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, y el ex futbolista argentino Diego Maradona.

Recorrido.
La caravana fúnebre con las cenizas de Fidel terminó su recorrido de cerca de 1.000 kilómetros al llegar ayer a Santiago de Cuba, en el este de la isla.
El cortejo, que recorrió en sentido inverso el camino que Fidel y los guerrilleros a su mando hicieron en 1958 para derrocar al dictador Fulgencio Batista, entró por El Cobre, localidad suburbana donde se encuentra la imagen de la Virgen de la Caridad, patrona de Cuba.
El vehículo con las cenizas del ex presidente fue recibido por miles de santiagueros que se habían apostado a ambos lados de la Carretera Central con banderas y retratos del líder muerto, tal como sucedió en los cuatro días previos en las ciudades por donde pasó la caravana.
“Yo soy Fidel, yo soy Fidel” fue nuevamente una de las consignas más escuchadas, igual que en todas las escalas de la caravana, del mismo modo que abundaron personas con brazaletes rojos y negros, los colores del Movimiento 26 de Julio, la agrupación creada por Castro para luchar contra el régimen de Batista.
La urna de cedro que contiene los restos del líder fue paseada ayer por las principales avenidas de Santiago de Cuba y pasó por las instalaciones escolares donde antiguamente funcionó el cuartel Moncada, al que la guerrilla encabezada por Castro atacó sin éxito en 1953, en el hecho que es considerado el comienzo de la Revolución Cubana.
De allí fue transportada hasta la plaza Antonio Maceo, sede del último homenaje público.

Ceremonia íntima.
Hoy, a las 7 (las 9 en la Argentina), el cortejo recorrerá por última vez la ciudad y la urna será depositada en el cementerio Santa Ifigenia -el más antiguo del país, donde también descansan los restos de varios próceres y héroes-, en una ceremonia íntima a la que no se permitirá el acceso de la prensa.
Los restos de Castro reposaron el viernes en un museo creado en las instalaciones del antiguo cuartel Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, que fue asaltado sin éxito el 26 de julio de 1953 simultáneamente con el cuartel Moncada.
Castro falleció el 25 de noviembre, a los 90 años, y el gobierno decretó luto nacional por nueve días, desde el sábado 26 hasta el último minuto de hoy. En el ínterin se realizaron diversos homenajes a la memoria del líder muerto en todo el país.
El lunes 28, en La Habana, se dispararon salvas de artillería y miles de cubanos formaron largas filas para pasar frente a una gran imagen de Castro emplazada en el memorial José Martí de la emblemática plaza de la Revolución. (Télam)