Inicio El Mundo Régimen boliviano reprimió un funeral

Régimen boliviano reprimió un funeral

LAS OCHO VICTIMAS DE LA MASACRE DE SENKATA ERAN LLEVADAS A LA PAZ

En la inmensa marcha, otra más que llega a la capital desde El Alto, las organizaciones campesinas e indígenas llegaron al centro de la ciudad con sus insignia wiphala, coronas de flores y los ataúdes de quienes fueron asesinados hace dos días. Sin embargo, al llegar a los alrededores de la Plaza Murillo, sobre la avenida San Francisco, el Ejército avanzó con sus tanquetas.
«Fuimos gasificados, desde los edificios más altos han lanzado gases. No han respetado a los muertos y la Policía se ha quedado con los cajones de los muertos. Continúen dispersando a los manifestantes lanzando gases y amenazando con armas. La represión de los militares es terrible», denunció Adriana Guzmán , integrante de la colectiva Feminismo Comunitario Antipatriarcal.
La movilización que llegó a La Paz tras 8 horas de marcha a pie desde Senkata reiteró las consignas contra el golpe de Estado y exigió la renuncia de la presidenta de facto, Jeanine Áñez.

CIDH.
La masacre del martes en Senkata, cuatro días después de otra ocurrida en Cochabamba, cuenta con el aval del decreto 4078 , firmado el sábado pasado por Áñez, que exime a las fuerzas militares y policiales de los delitos que cometan durante la represión. La CIDH condenó la intervención de las Fuerzas Armadas en cuestiones de seguridad interior y tildó de «inadmisible» el decreto, que violenta las obligaciones del Estado de velar por la seguridad y los derechos humanos e impartir justicia a las víctimas.
El organismo de derechos humanos dependiente de la OEA arribará hoy a Bolivia en una visita declarada como urgente por el «riesgo de impunidad para violaciones de DDHH». Ante la llegada de la CIDH, el ministro de facto, Jerjes Justiniano, adelantó que el actual gobierno analiza derogar el decreto firmado el sábado pasado para avalar los crímenes militares. Sin embargo, continuó justificando los asesinatos al considerar que «el uso de la fuerza militar fue absolutamente proporcional» a las dinamitas y agresiones lanzadas por los manifestantes.

Heridas de bala.
Los ocho civiles que eran velados ayer, fueron asesinados el martes pasado durante una operación de militares y policías contra un bloqueo a una planta de hidrocarburos en El Alto, Bolivia. Según informes de la Defensiría del Pueblo, fueron alcanzados por disparos de armas de fuego. Además, el organismo reiteró que un joven manifestante sigue desaparecido.
«Todos, sin excepción, presentaban lesiones y traumas provocados por proyectil de arma de fuego», dijo un informe emitido por el Instituto de Investigaciones Forenses tras la intervención de médicos, un radiólogo y un perito en criminalística, destacó en un comunicado la Defensoría, citada por la prensa local.
La Defensoría instó a los posibles testigos de la represión a declarar ante el Ministerio Público para colaborar en la investigación y determinar quiénes dispararon a los ocho muertos, todos hombres de entre 23 y 38 años.
La operación militar y policial del martes pasado fue montada para romper un bloqueo que seguidores de Morales desplegaron frente a la planta de combustibles de Senkata, en momentos en que comenzaban a notarse signos de desabastecimiento de nafta y gas en La Paz.

Comisión de la Verdad.
Ayer, el presidente legítimo de Bolivia, Evo Morales, anunció desde su exilio en México que conformará una «comisión de la verdad» integrada por «personalidades internacionales» para verificar si hubo fraude en las elecciones del mes pasado en Bolivia. «Vamos a conformar una Comisión de la Verdad con personalidades internacionales para verificar si evidentemente hubo fraude», dijo Morales en su cuenta de Twitter. Y agregó: «Hemos tenido acceso a dos informes técnicos de instituciones serias y renombradas que demuestran que hemos ganado en primera vuelta». (Télam/Página12/Eldestapeweb)