Inicio El Mundo Represión en Bolivia dejó seis muertos

Represión en Bolivia dejó seis muertos

LAS FUERZAS DE SEGURIDAD USARON GASES Y BALAS DE PLOMO PARA LEVANTAR BLOQUEO A PLANTA DE HIDROCARBUROS

Al menos seis personas murieron y otras 22 resultaron heridas en la localidad de San Antonio de Senkata, en El Alto, durante una represión coordinada entre la Fuerzas Militares y la Policía para levantar un bloqueo sobre una planta de abastecimiento de combustible. «Denuncio ante el mundo que el gobierno de facto al estilo de dictaduras militares nuevamente mata a mis hermanos de El Alto», escribió el presidente depuesto Evo Morales en sus redes.
Los manifestantes denunciaron la ausencia de medios de comunicación y de asistencia sanitaria suficiente durante la represión que, según otras fuentes, ya habría provocado 8 muertes en total en una sola jornada. Antes de que se difundieran los videos de los asesinatos, el ministro de facto de Hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora, había sostenido: «Excepto el uso de gases, pedimos que se evite la agresión».
Tras la represión comenzaron a difundirse, a través de las redes sociales, videos y fotos en las que se ve a los uniformados disparar de manera indiscriminada a la altura de la cabeza de los manifestantes.
«Estaba colaborando con un herido y oí los disparos. El compañero murió en mis manos por un tiro de bala que se alojaba en el corazón. Le pido a médicos, enfermeras, a la Cruz Roja que vengan a ayudar», imploró un médico de la posta sanitaria de Senkata, que asistía a las víctimas. En otro video, el médico confirmó la muerte de 6 personas, cuando la Defensoría del Pueblo reconocía, por el momento, 3.
En Senkata, a 40 kilómetros del centro de La Paz, los manifestantes bloqueaban el ingreso a la planta de combustible que abastece a la capital boliviana, finalmente despejada a fuerza de represión.
«Pido a los militares patriotas y nacionalistas dejar de usar contra nuestros hermanos bolivianos el equipamiento que les dotamos con recursos conseguidos gracias a la lucha del pueblo. Que las FF.AA. no manchen su honor con la sangre del pueblo por sostener a un gobierno de facto», exigió Morales tras los acontecimientos.
Las nuevas víctimas fatales, que podrían llegar a las 8, se suman a las 9 provocadas por la represión ocurrida el viernes pasado en Cochabamba . Ya suman entre 28 y 30 desde el golpe de estado.
Luego de que la presidenta de facto, Jeanine Añez, firmara el sábado pasado el decreto que exculpa a las Fuerzas Armadas de cualquier responsabilidad durante la represión a las protestas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos anunció una visita inmediata frente al «riesgo de impunidad para violaciones de DD.HH».

Fracaso.
El partido del exiliado Evo Morales canceló la sesión para convocar a elecciones para «contribuir a la generación de un ambiente propicio para el diálogo».
Pese a los reiterados llamados al diálogo por parte organizaciones internacionales y de derechos humanos, el intento de las bancadas legislativas del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Morales, para iniciar el proceso de convocatoria a elecciones volvió a fracasar.
La presidenta de la Cámara de Senadores de Bolivia, Eva Copa, que el gobierno autoproclamado sigue desconociendo, suspendió la sesión que había convocado para presentar un anteproyecto de ley de anulación de las elecciones del 20 de octubre y convocatoria de nuevos comicios, y quizás tratar las renuncias de Morales y su vice, Álvaro García Linera.
Copa explicó en un comunicado que suspendió la sesión para «contribuir a la generación de un ambiente propicio para el diálogo», luego que varios legisladores aliados a Áñez la acusaron de intentar sesionar para rechazar la renuncia de Morales.
Para evitar que la primera sesión del pleno de las dos cámaras fuera rechazada y denunciada por todas las bancadas minoritarias, el MAS, que posee mayoría en Diputados y el Senado, postergó la convocatoria para el miércoles y la circunscribió a la cámara alta. (Pagina12.com / Télam)

Condena de la CIDH
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos anunció que realizará una visita urgente a Bolivia, entre el 22 y 25 de noviembre, frente a lo que describió como el «riesgo de impunidad para violaciones de DD.HH». El organismo dependiente de la OEA condenó la participación de las Fuerzas Armadas en la represión a la protesta social, calificó de «inadmisible» el decreto de Áñez que busca exhimir de responsabilidad penal a los militares que participen en las matanzas y exigió la convocatoria a elecciones en 90 días.
El comunicado de la CIDH se emitió antes de que se conocieran los asesinatos de, al menos, 6 personas durante un operativo conjunto de Fuerzas Armadas y Policía en la localidad de Senkata, donde los manifestantes contra el gobierno bloqueaban el ingreso a una planta de abastecimiento de combustible. Las nueva masacre, que repite en menos de una semana la ocurrida en Cochabamba, incrementa el total de muertos a 29.
El organismo expresó una «enérgica condena al uso excesivo de la fuerza por parte de operaciones combinadas de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas para reprimir». (Pagina12.com)