Inicio El Mundo Reprimen marchas pro-Evo para que no lleguen a La Paz

Reprimen marchas pro-Evo para que no lleguen a La Paz

EL REGIMEN GOLPISTA TRATA DE IMPEDIR QUE COCALEROS LLEGUEN A LA CAPITAL

Un operativo de la Policía y el Ejército bolivianos terminó con la muerte de por lo menos cinco manifestantes, durante la represión a la masiva movilización encabezada por las federaciones cocaleras, cuna política del presidente depuesto Evo Morales. La masacre ocurrió en el municipio de Sacaba, a diez kilómetros del centro de Cochabamba, donde los cocaleros pretendían hacer una escala antes de continuar su marcha hacia La Paz, adonde pretendían llegar mañana. «No pudimos contar a los heridos porque son muchos», lamentó uno de los profesional del Hospital de Sacaba, sobrepasado por la cantidad de víctimas.
Las muertes se conocieron por los videos que los propios integrantes de las seis federaciones del Trópico de Cochabamba comenzaron a enviar desde el lugar de la represión, con mensajes como «estamos en dictadura», «¡que todo el mundo se entere porque no hay prensa!».
En el Hospital de Sacaba fueron identificados cuatro muertos -Omar Calle, César Cipe, Juan López, Emilio Colque- y restaba la identificación de uno de ellos. Los cocaleros del trópico denuncian que las muertes se produjeron por los disparos de policías y militares durante la represión.

Cerco mediático.
En tanto, los medios bolivianos comenzaron a hacerse eco de la denuncia por las muertes y se preocupan por ofrecer la versión oficial de los hechos. «Las vainas que tienen son de armamento que no tenemos nosotros, personas que estaban en segunda fila han disparado y han herido a sus mismos compañeros», fue la versión que reprodujo el canal Unitel en una entrevista a un militar que no dio su identificación. Oficialmente, el comandante departamental de la Policía, Jaime Zurita, reportaba la incautación de explosivos y armas de fuego.

Permanencia en las calles.
La represión partió de un cordón formado por fuerzas de la Policía boliviana y el Ejército sobre el puente Huayllani, en las afueras de Cochabamba, para impedir que las seis federaciones de cocaleros del Trópico de Cochabamba lleguen a la plaza central, segunda escala de la larga marcha que se dirige a La Paz. «Rechazamos enérgicamente la autoproclamación de la señora Áñez, que como segunda vicepresidenta del Senado se autoproclama presidenta, lo cual es totalmente inconstitucional», repudió el vicepresidente de las federaciones, Andrónico Rodríguez.
Antes de la masacre, el dirigente anticipó que los cocaleros del trópico permanecerán en las calles «hasta que nuestro hermano Evo Morales retorne a la Presidencia porque está en el tiempo del mandato constitucional hasta el 22 de enero de 2020».
Según el relato de los manifestantes, los uniformados comenzaron repeliendo a los manifestantes con gases lacrimógenos y luego avanzaron abriendo fuego. «Nuestro objetivo es que el presidente Evo Morales pueda retornar a partir del lunes a cumplir sus funciones como Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia», señaló Rodríguez, quien espera reunirse el próximo domingo con otras organizaciones sociales, entre ellas las provenientes de El Alto .

«Delito de lesa humanidad».
Evo Morales, habló anoche en C5N desde México tras la fuerte represión a los cocaleros. «Esto fue un delito de lesa humanidad. Están masacrando al pueblo boliviano. Los cocaleros de Sacaba marchaban pacíficamente. Ahora vemos la verdadera dictadura en Bolivia. El fascismo tomó el poder», sentenció. «En cuatro días de dictadura, ya van 15 muertos», continuó el exmandatario. «Mi delito fue ser indígena, haber cambiado Bolivia, haber nacionalizado los hidrocarburos y haber reducido la pobreza», enumeró al explicar las razones del golpe.
Además, criticó a la Organización de Estados Americanos (OEA) a la que tildó del «mejor instrumento del imperialismo y el capitalismo» y se mostró confiado en la mediación de la ONU. Por último, adelantó que volvería a ser candidato si el pueblo se lo pide y que desea volver a Bolivia cuando estén dadas las condiciones.

Proscripción.
La autoproclamada presidenta de Bolivia Jeanine Áñez dejó abierta la posibilidad de proscribir al Movimiento Al Socialismo en las elecciones que su «gobierno de transición» dice que convocará, aún sin fecha. El argumento de Áñez fue insistir en que existió fraude electoral en las elecciones del 20 de octubre pasado, acusación que no está documentada en el informe de los veedores de la OEA y que, recientemente, desmintió el prestigioso centro de investigación CEPR .
En su primer día de gobierno, rodeada por la cúpula de las Fuerzas Armadas , Áñez señaló desde el Palacio Quemado que su mandato tendría dos objetivos: convocar a nuevas elecciones y derogar el fallo que habilitó a Evo Morales a postularse para un nuevo mandato. Sin embargo, ayer advirtió que posiblemente el MAS sería proscripto. «Tiene que llevarla adelante (la proscripción) el Tribunal Electoral que vaya a ser conformado. Van a tener que dar un fallo con relación a un partido político que ha cometido un fraude electoral», sentenció Áñez.
Sin embargo, la afirmación de la presidenta autoproclamada no se condice con el informe de la OEA , que señaló «irregularidades» pero nunca denunció que hubiera habido fraude. El informe, en ningún momento, menciona la palabra fraude e inclusive al realizar proyecciones sobre los resultados del conteo provisorio, no sobre el definitivo y único válido, reconocía que «resulta posible que el candidato Morales haya quedado en primer lugar y el candidato Mesa en segundo».
«Golpe de Estado nos dieron a nosotros el 20 de octubre cuando no querían respetar, por segunda vez, la decisión del pueblo boliviano. Cuando lo querían hacer, a pesar de una auditoría buscada por el propio presidente Morales, en la que nosotros no creíamos, estamos respetando lo que quieren los bolivianos», señaló Áñez.
Uno de los dos objetivos mencionados por Áñez, derogar la habilitación de Morales a una nueva reelección, no parece tener mayor sentido, ya que el propio presidente depuesto desde su asilo político en México anticipó que no tenía intención de presentarse nuevamente, tras su renuncia. «Digo que no haya segunda vuelta sino elecciones y sin Evo candidato, con nuevos miembros del tribunal electoral», dijo Evo.

Detenciones arbitrarias
El ministro cubano de Salud, José Portal, informó ayer que la jefa de la Brigada Médica Cubana en Bolivia, Yoandra Muro, regresó a la sede de esa misión tras su retención injustificada en la nación sudamericana. El titular precisó en su perfil de Facebook que otros miembros de la brigada también volvieron tras ser sometidos «a una injustificada retención e interrogatorio por parte de la policía». «Exigimos el cese inmediato del hostigamiento y las acciones de esta naturaleza contra la integridad de los nuestros colaboradores de la salud en Bolivia», escribió el funcionario.
Las autoridades cubanas denunciaron ayer la injusta detención de esos médicos en Bolivia y la campaña de odio e instigación a la violencia contra el personal que colabora en ese país bajo acuerdos gubernamentales. «Oficiales de Interpol Bolivia acudieron a la vivienda de la jefa de la Brigada y sin motivo alguno, ni justificación legal, la han detenido en el momento que estamos hablando», informó Martínez y anunció el retiro inmediato de los integrantes de la misión médica en ese país.

Repudios a la OEA
Organismos de derechos humanos repudiaron ayer el «brutal golpe de estado» en Bolivia. En conferencia de prensa en la sede de Abuelas de Plaza de Mayo, las agrupaciones señalaron que «no se puede pasar por alto la intervención sesgada y contraria a su mandato de la OEA, que en vez de promover la democracia y a la gobernabilidad, bajo la clara influencia de Estados Unidos, dirigió sus acciones hasta la desestabilización de un presidente de mandato vigente y no lo respaldó» cuando hizo otro llamado a elecciones. «Hace tiempo ya que su secretario general, Luis Almagro, ha demostrado que actúa bajo un marcado prejuicio ideológico quebrantando todos los principios que deben regir a la OEA», enfatizaron los organismos.
«Requerimos a los gobiernos de la región que desconozcan a la auto proclamada presidenta interina, Jeanine Áñez, nombrada por una cúpula militar», señalaron. Y agregaron: «Los países de América Latina debemos estar alerta y repudiar cualquier acto desestabilizador en la región, porque cada golpe en la Patria Grande significa el avance de la derecha fascista». (Página12/Ambito.com)