Se agudiza la guerra en Yemen

El movimiento insurgente hutí que controla la capital y el oeste de Yemen mató ayer al ex presidente y hombre fuerte del país durante la mayor parte de las últimas cuatro décadas, Ali Abdullah Saleh, lo que amenaza con profundizar aún más la guerra y lo que la ONU ya calificó como la peor crisis humanitaria del mundo en la actualidad.
El asesinato de Saleh fue el corolario de casi una semana de constantes combates en el centro del país, en las regiones vecinas a la capital, entre los hutíes y sus antiguos aliados, las fuerzas leales a Saleh, quien el fin de semana finalmente confirmó su giro al ofrecer una alianza con el presidente derrocado y el único reconocido internacionalmente, Abdo Rabu Mansur Hadi.
Desde el miércoles pasado los nuevos combates entre hutíes y las fuerzas de Saleh había dejado al menos 125 muertos y otros 238 heridos, según la Cruz Roja.
Según informó el Congreso Popular General, el partido de Saleh, a la cadena qatarí Al Jazeera, un convoy en el que viajaba el ex presidente, quien fue derrocado por una de las revueltas populares de las Primaveras Árabes, fue atacado cuando intentaba escapar de la capital, los hutíes atacaron los vehículos con lanzagranadas y armas automáticas en un puesto de control en la ruta.
El asesinato de Saleh ya es considerado como un potencial disparador de un etapa más violenta y sangrienta de la guerra, que ya provocó más de 10.000 civiles muertos y una crisis humanitaria inédita en el territorio.
Según la ONU, la coalición encabezada por Arabia Saudita es responsable por la muerte de al menos 60% de las víctimas civiles y su bloqueo terrestre, marítimo y aéreo está agravando una crisis humanitaria, que ya incluye a casi 20 millones de personas al borde de la hambruna, a casi un millón afectado por la epidemia de cólera y a millones de desplazados. (Télam)