Senado debate juicio político a Rousseff

El presidente interino de Brasil, Michel Temer, enfrenta acusaciones de corrupción y lucha contra los gestos de hostilidad contra su gobierno en los Juegos Olímpicos de Río Janeiro 2016, mientras espera que el Senado acoja hoy la acusación para el juicio político a Dilma Rousseff y allane el camino para la destitución de su ex compañera de fórmula.
Temer, su jefe de gabinete, Eliseu Padilha; y su canciller, José Serra; fueron acusados por la mayor constructora latinoamericana, Odebrecht, de haber recibido millones de dólares en forma ilegal para sus campañas producto de los desvíos fraudulentos de Petrobras y otras empresas estatales, algo que los involucrados negaron.
Las denuncias aparecidas en la revista Veja, en el caso de Temer, y en Folha de Sao Paulo, en el del canciller Serra, prometen darle más tensión al ambiente político en Brasil frente al proceso de destitución de Rousseff, que hoy debe continuar el Senado.
“Vamos a denunciar ante la Suprema Corte, que se expida sobre estas denuncias de Temer, porque en caso de que Dilma sea destituida, Temer tendrá inmunidad porque estará cumpliendo su primer mandato y todo lo que hizo como vicepresidente no podrá ser juzgado”, comentó el senador Lindbergh Farias.
El PT pidió la renuncia de Padilha y de Serra por haber sido incluidos en la confesión que está negociando Marcelo Odebrecht.
Temer admitió en un comunicado que estuvo reunido con Odebrecht en 2014 en su despacho para pedirle dinero que financie al Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña pero la versión del empresario es que hizo una entrega de 10 millones de reales en efectivo, al hoy ministro Padilha y al empresario Paulo Skaf, titular de la federación industrial de San Pablo. (Télam)

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