Temer, con “mucha tranquilidad”

EL PRESIDENTE DE BRASIL TIENE UNA COMPLEJA SITUACION POR DELANTE

El presidente de Brasil, Michel Temer, se declaró ayer con “mucha tranquilidad y mucha serenidad” tras el fallo del Tribunal Superior Electoral (TSE) que lo absolvió, junto a Dilma Rousseff, de las denuncias sobre presunto financiamiento ilegal en la campaña del 2014, y prometió “seguir pacificando el país”, aunque su alivio es solo transitorio, porque enfrenta otras varias acusaciones.
“Estoy con mucha tranquilidad y mucha serenidad. Esto es lo que vamos continuar haciendo, pacificando el país”, aseguró ayer Temer.
Por 4 votos a 3, la Corte Electoral brasileña absolvió el viernes a Rousseff y Temer de la supuesta financiación irregular denunciada en la campaña que compartieron en 2014, con lo que mantuvo en su puesto al actual presidente brasileño, algo más aliviado.

Denuncia.
Pero la próxima semana, el fiscal general de Brasil, Rodrigo Janot, debe presentar una denuncia contra Temer y su ex asesor, el ex diputado Rodrigo Rocha Loures, basada en la delación que hizo el empresario Joesley Batista, el dueño de la multinacional cárnica JBS quien aseguró que pagó sobornos a Temer desde 2010.
Las confesiones de los ejecutivos del grupo JBS llevaron a la Corte Suprema a iniciar una investigación contra Temer por los supuestos delitos de corrupción, obstrucción a la Justicia y asociación ilícita.
Janot debe presentar la denuncia ante el Tribunal Supremo, que debe reenviarla a la Cámara de Diputados. Si dos terceras partes de los parlamentarios votan a favor, Temer sería apartado del cargo durante 180 días mientras se investigan las acusaciones contra él y que de prosperar, podrían costarle el mandato.
Es por eso que el presidente busca articular desde hace unos días una base sólida de apoyo, para reunir los 172 votos necesarios que le garantizarían no ser investigado por la Cámara y con ello, evitar ser apartado de la jefatura del Estado.

Sospechas.
El viernes, Temer pareció no ayudar a que se alejen las sospechas en su contra: se negó a responder un interrogatorio por escrito de 82 preguntas de la Policía Federal, con autorización de la Corte Suprema, basado en la delación que hizo Batista y su supuesta relación con el presidente. Pidió, además, el fin de las investigaciones.
Las sospechas que hay contra Temer han llevado a la oposición y sectores de su propia base a exigir su renuncia y pueden complicarle la vida en el Congreso.
De hecho, se espera que en los próximos días el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que trabajó para la llegada de Temer al Planalto, abandone los ministerios que ocupa, una decisión aún en debate interno, pero mantenga con reservas el apoyo en el legislativo.

Polémicas reformas.
Aunque conserve los apoyos como para conseguir la mayoría de votos que le permita escapar de la investigación en la Cámara Baja, Temer tendrá que esforzarse para sancionar las polémicas reformas que su Gobierno quiere aprobar, como las del sistema de pensiones y jubilaciones, y la laboral, que él considera claves para la recuperación económica de Brasil.
En el poder desde mayo de 2016, Temer fue en esos comicios candidato a vicepresidente de la entonces mandataria Dilma Rousseff, destituida el año pasado por presuntas irregularidades fiscales en los presupuestos.
Tras conocer el resultado, Temer emitió una nota en la que afirmó que prevaleció la Justicia “de forma plena y absoluta” tras la resolución del TSE. (Télam)